La mañana de ayer el empresario nicaragüense Salvador Chamorro Mejía, de 48 años, quien residía en Tegucigalpa, Honduras, fue asesinado de varios disparos propinados por sujetos aún desconocidos.
El hecho ocurrió a eso de las 5:30 dela mañana en un sector conocido como Las Colinas, Santa Bárbara de Camayagüela, en Honduras, cuando Chamorro se disponía abrir la empresa La Bodega del Ebanista, donde se desempeñaba como gerente general.
Testigos del hecho dijeron a la Policía que observaron estacionado cerca de la empresa un vehículo gris, del cual bajaron varios sujetos que procedieron a dispararle a Chamorro, según información recabada por el diario La Tribuna, de ese país.
Salvador Chamorro Mejía era hijo de Vilma Mejía y Diego Manuel Chamorro.
INTENTÓ HUIR
Los testigos aseguraron que Chamorro después de recibir los impactos de bala intentó huir en su vehículo, sin embargo uno de los sujetos se le acercó y le realizó más disparos para luego abordar el carro en el que se movilizaban y huir con rumbo aún desconocido por la Policía, destacó el periódico hondureño.
POLICÍA DESCARTA ROBO
La Policía de ese país descartó que el móvil del asesinato haya sido el robo, porque al momento del hecho la víctima portaba en su bolsillo 500 lempiras, un cheque con un monto de ocho mil lempiras, entre otras pertenencias que no le fueron robadas.
Salvador Chamorro tenía más de ocho años de residir en ese país junto a su esposa Patricia Tórrez y sus dos hijos José Chamorro Tórrez, de 19 años y Carlos Mauricio de ocho.
Por su parte, en Nicaragua, familiares de Chamorro esperaban por más información.
Ricardo Cuadra, cuñado de la víctima, señaló que hace dos meses el fallecido vino al país para visitar a sus padres y familiares.
Cinco familiares de la víctima, entre ellos dos de sus hermanos, partieron ayer por la tarde rumbo a Honduras para conocer sobre las investigaciones que realiza la Policía de ese país.
La policía hondureña informó de la detención de la compañera de hogar de un ex pandillero porque supuestamente el homicidio estuvo motivado por problemas pasionales, ya que el empresario supuestamente tenía vínculos con la misma mujer.