Un joven murió a consecuencia de un disparo en el tórax cuando trataba de comprar chatarra en horas de la noche del sábado, en una empresa ubicada del kilómetro nueve Carretera Norte 5 cuadras al Sur, en el barrio Jorge Salazar.
La denuncia fue interpuesta en el Distrito Seis de la Policía por María Antonia Gaitán Cano, madre de la víctima Franklin Antonio Castillo Cano, de 16 años, en contra del vigilante Sergio Lucas Mercado, de 27 años.
Según las investigaciones realizadas por la Policía, el vigilante realizó dos disparos con una pistola calibre 38. Uno de los proyectiles penetró en el tórax de Franklin Castillo.
La víctima andaba con su hermano Denis Xavier Castillo Cano, de 18 años, en la parte trasera de la empresa de chatarra donde compraban cobre a un vigilante con el que tenían un negocio seguro de compra y venta desde hace más de tres meses.
CAMBIO DE GUARDIA
Los hermanos Castillo Cano no contaban que ese día la empresa alteró el rol de la vigilancia, poniendo a otro cuidador en lugar del otro con el que negociaban el cobre.
“Nosotros teníamos cómo ganarnos la vida, le comprábamos cobre al vigilante que sólo de cara lo conozco y luego lo vendíamos, obteniendo así un poco más de dinero para sobrevivir, pero ese día no sabíamos que era otra persona quien estaba ocupando el puesto en la fábrica, oí los disparos y vi que mi hermano cayó al suelo, muerto”, dijo Denis Castillo.
Elizabeth Limar, suegra del occiso, dijo a LA PRENSA que fue al lugar a eso de las 9:00 p.m. porque le avisaron que Franklin estaba muerto en la chatarrera, como un delincuente.
“Corrí para ver si era cierto que estaba muerto y noté que su cuerpo lo metieron dentro de la empresa, yo digo que ese vigilante quiere lavarse las manos diciendo que lo mató dentro de la empresa, pero para mí, él mismo fue quien lo metió dentro y hacer creer que eran ladrones”, expresó Limas.
El cuerpo del occiso fue preparado en su propia casa de habitación para no ser trasladado al Instituto de Medicina Legal.
Por el momento, la Policía no ha dado más detalles porque las investigaciones no han concluido. El vigilante está detenido y el arma ocupada por la Policía del Distrito Seis.
Las autoridades de Policía señalan que ésta es la tercera vez que un vigilante se ve involucrado en un homicidio. Recientemente en la misma empresa fue muerto de un disparo “El Negro Wilson”, originario de la Costa Atlántica, quien intentó quitarle el arma de reglamento al vigilante de turno, recibiendo un escopetazo.