El púgil Ricardo Mayorga evadió a los medios de comunicación al ser liberado el viernes a las 8:30 p.m de los cargos que le imputaron dos abogados que lo acusaron por el delito de estafa por un monto que supera los 80 mil dólares.
Mayorga salió en una camioneta gris por el portón trasero del Distrito Cuatro de Managua, mientras se realizaba la reunión a puertas cerradas entre el comisionado Luis Barrantes Jiménez, jefe de ese Distrito; el subcomisionado Ricardo Suárez, jefe de auxilio judicial y la madre del púgil, quien dijo que su hijo se comprometió a pagar el dinero que debía y sin dar mayores explicaciones, se retiró del lugar.
NADIE SABE NADA
En horas de la mañana de ayer sólo se encontraba el comisionado Edgar Sánchez, segundo jefe del Distrito, quien se negó a brindar declaraciones porque supuestamente no estuvo en la reunión donde se decidió la libertad de Mayorga.
Por su parte, el subcomisionado Ricardo Suárez, quien tiene el cargo específico para ver los casos judiciales, se limitó a decir que no estaba autorizado a dar ningún tipo de información.
“Únicamente la jefatura está autorizada a brindar ese tipo de información, eso es lo bueno de ser boxeador popular, si no, con todo gusto les brindara la información”, expresó Suárez en tono irónico.
Tratamos de buscar mayores detalles de cuál fue el acuerdo o las razones por las que se liberó a un detenido al que le tenían pendientes tres demandas por estafa y ni siquiera el jefe de información y análisis, capitán Gregorio García, supo dar información que pudiera justificar la liberación de “El Matador”.
Al parecer, en este Distrito no existe una verdadera comunicación entre los mandos. No hubo quien respondiera nuestras preguntas.
En la parte externa de la estación policial encontramos a Carlos Medina, un joven que dice ser amigo del púgil y que llegó únicamente a retirar algunas pertenencias del ex campeón.
“Vine por algunas cosas que dejó en la celda, sobre el caso no te puedo decir nada, no soy abogado pero sí te puedo asegurar que él ya está en su casa descansando”, dijo Medina.
Al consultar a Lulio Marenco, uno de los abogados que interpuso la demanda por estafa contra el boxeador, dijo que el juez ejecutor se extralimitó de sus funciones.