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JUBILOSOS, LOS PELOTEROS DE LOS INDIOS DEL BÓER cargan el trofeo de campeones de la III Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, ganado anoche después de completar una barrida en cuatro juegos sobre León. (LA PRENSA/G. Miranda)
León abatido y vencido
Los Indios del Bóer se coronan en la Liga Profesional con una barrida en el propio patio de los Leones
El manager leonés Noel Areas se convierte en “la peor cuña” de León
Edgard Rodríguez C.
deportes@laprensa.com.ni
Raudez, Más Valioso

Julio Raudez, el lanzador derecho de los Indios del Bóer, fue nombrado ayer el Jugador Más Valioso de la Serie Final, después de apuntarse una victoria y un juego salvado.

Raudez superó en la escogencia a Marlon Abea y a Jorge Luis Avellán, otros dos pilares de los Indios.

Este triunfo del Bóer en la Final contra los Leones es el primero que logra la tropa de la capital sobre los occidentales, y lo consigue por barrida, un hecho que tampoco se había registrado en el pasado.

En esta temporada, el Bóer dio una gran lección de cómo manejar un equipo con sentido profesional, desde sus directivos, pasando por sus técnicos y por supuesto, sus jugadores, que lograron una buena química.

La cuña

El leonés Pánfilo Noel Areas Balmaceda cumplió con el ingenio de la filosofía popular que reza: “No hay peor cuña que la del mismo palo”. La directiva de los Leones no lo tomó en cuenta este año a pesar que había ganado la primera final de la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional en el 2004-2005 y ahora los sepulta.

En una de las actuaciones más espectaculares de la historia deportiva nacional, los Indios del Bóer completaron una sorprendente barrida sobre los Leones y se coronaron campeones de la III Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional, tras una dramática victoria 3-1 anoche en León.

Aún cuando los aficionados del equipo felino coreaban sin cesar que “León puede ser abatido, pero nunca vencido” tendrán que llegar a asimilar esta humillación que les hizo pasar el Bóer, el club de mejor funcionamiento a través de la temporada, que se encumbró aún más ayer.

Por cuarta ocasión seguida, el Bóer se quitó de encima una desventaja en el score y completó un regreso triunfal, jugando con un estilo que los Leones habían patentado en el pasado y era llevarse las victorias a base de talento y garra, agallas y clase. Combatividad pura. Así fue.

Sin embargo ayer, mientras el Bóer lucía como una tropa compacta, hambrienta de éxitos, los melenudos se mostraban como un compendio de imprecisiones, desde su dirección hasta sus ejecuciones, pues un error de Norman Cardoze en tercera, abrió la brecha para los Indios.

La tribu, en cambio, contó con buenas labores de sus lanzadores y formidables intervenciones de sus defensores, como una de Jorge Luis Avellán en el octavo episodio, para neutralizar una amenaza de los Leones con un fantástico doble play, que sacó a los Indios de un aprieto.

De igual modo estuvo brillante con su bate el receptor Marlon Abea.

Abea fue el productor de las tres anotaciones que el Bóer acumuló en el juego y que resultaron suficientes para el éxito. La victoria se la llevó el zurdo Esteban Pérez, mientras Aristides Sevilla era el derrotado.

Una vez que había sido completado el triunfo de los Indios, los peloteros del Bóer levantaron en sus hombros a su manager Noel Areas y lo acercaron hasta donde estaba situada la siempre agitada “barra brava” leonesa, y en lugar de abuchear, aplaudieron y saludaron al mentor.

LEÓN PEGÓ PRIMERO

Tratando de demostrar que no estaban muertos, pese a la desventaja de 0-3 en la Final, León se fue adelante 1-0 en el cierre del segundo episodio, cuando Cardoze remolcó a Justo Rivas, quien había recibido una base por bolas. Pero el contragolpe del Bóer no se hizo esperar.

Después de golpe a Jimmy González y sencillo de Avellán, Abea disparó su primera cohete en el partido y niveló las acciones 1-1 ante el laborioso Julio Villalón, quien logró enderezarse y terminó su faena de seis entradas, con una carrera, pero sin decisión en el encuentro.

Los Indios utilizaron al panameño Miguel Gómez como abridor, y el espigado derecho sujetó a los Leones en una carrera y cinco hits a lo largo de 5.1 episodios, dando paso al zurdo Esteban Pérez, quien le lanzó a Sandor Guido y lo dominó en batazo para doble play.

Y ya en el séptimo, con Sevilla en la colina, la posibilidad de ver extenderse el equilibrio en la pizarra parecía haber tomado fuerza, pero de pronto Sandy Moreno recibió base y batazo bueno para doble play, Cardoze tiró mal y los corredores avanzaron a tercera y segunda.

Avellán falló y el peligroso Clyde Williams fue transferido, lo que dejó las esperanzas de los Indios en el bate de Abea, y una vez más, el popular receptor capitalino haló el gatillo, con un cañonazo empujador de dos anotaciones para el 3-1, que luego los lanzadores protegieron.

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