Enfermedades, inseguridad alimenticia, desastres, contaminación y disminución en la calidad de vida, son los peligros que enfrenta Nicaragua como producto del cambio climático.
Nicaragua es considerado como un país fijador de gases de efecto invernadero, según los estudios del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), pero el crecimiento demográfico, mayor acceso a la electricidad y el proceso de industrialización lo podrían convertir en emisor de estos gases.
Por esa razón Kamilo Lara, especialista en temas ambientales, advirtió que si bien Nicaragua no tiene el compromiso de disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero, debe hacerlo, y al menos en este momento, los esfuerzos no son suficientes.
“Somos grandes aportadores de esos efectos negativos”, aseguró.
Lara criticó que todavía continúen ingresando al país vehículos descartados de otros lugares, cuyos motores emanan gases que dañan la capa de ozono.
“Hay arriba de 380 mil carros, sólo el 28 por ciento (106,400 autos) del parque vehicular es nuevo, el resto es obsoleto, sobre todo en el servicio de transporte”, comentó.
La segunda parte de este problema es la peor. A pesar de que hay una normativa para evitar las fuertes emisiones de humo de los vehículos, los controles aparentemente no se cumplen.
“Sólo en Managua hay 18 puntos altamente contaminados por productos de emisión vehicular, y la Policía Nacional no controla, se hubiera aprovechado el cambio de placas, esto amenaza la salud pública”, expresó Lara.
Este punto es importante, según el experto, porque “las enfermedades no se han asociado al cambio climático, enfermedades por escasez de agua producen malaria, leptospirosis, cólera, diarrea, dengue”.
SEGURIDAD ALIMENTICIA
Con el cambio climático Nicaragua es más propensa a los fenómenos de El Niño y La Niña, es decir, sequías e inundaciones, lo que repercute en la seguridad alimenticia.
Países más desarrollados que Nicaragua están en serios problemas con los impactos del cambio climático, pero los que sufrirán más serán los subdesarrollados, debido a que están menos preparados para enfrentar los fenómenos extremos que se esperan, según los expertos de todo el mundo que participaron en la reunión del Comité Inter-gubernamental sobre Cambio Climático.
Pero Lara señaló otros aspectos importantes, como son la mala educación y la corrupción.
Por un lado, la gente sigue quemando llantas en cada protesta, creando cócteles altamente tóxicos, por el otro, las alcaldías continúan desarrollando centros de acopio de basura y no rellenos sanitarios.
Sin embargo, el colmo es que “Nicaragua ha sido beneficiada con mucha donación, pero se pierde por la vía de la corrupción”, dijo.
Como consecuencia, la gente continúa violando la Ley de Delitos Ambientales, la frontera agrícola sigue avanzando con todo su ganado, los incendios forestales empezaron a controlarse hace apenas un año pero no hay fondos para detenerlos, y los esfuerzos porque eso cambie todavía son insuficientes.
Los registros oficiales del Estado indican que la temperatura en Nicaragua tiene una ligera tendencia a aumentar medio grado centígrado. El cambio no se nota, pero Lara tuvo palabras de advertencia.
“En siete años la temperatura subió 1.5 grados centígrados (en el mundo), tan sólo un grado es capaz de provocar grandes catástrofes, es como si el cuerpo humano pasara de 39 a 40 grados, hay riesgos incluso de tener problemas cerebrales”.