Hace dos meses los leoneses que llegaban al comedor Carmen se encontraban con una joven de piel canela y ojos alegres administrándolo. Ahora esa misma joven está haciendo el máximo esfuerzo para lograr que la corona de Miss Nicaragua quede en León.
La rutina de Jaqueline Mendoza Mejía, antes de haber entrado a Miss Nicaragua, era: ir a la universidad por la mañana, trabajar como administradora por la tarde en uno de los comedores que tiene su mamá y hacer sus deberes de estudiante por la noche.
Ahora, Jaqueline vive en Managua para cumplir con todas las actividades de preparación para Miss Nicaragua. Cuida que cada cosa que come no sea perjudicial para su aspecto físico y visita con más frecuencia el gimnasio, con tal de mejorar su figura para el certamen que se realizará el 17 de marzo.
“Antes pesaba 125 libras, ahora 104. Bajé para estar mejor para el concurso”, dice.
A sus 19 años, Jaqueline iniciará próximamente el tercer año de Marketing y Publicidad en la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), de León. Sus medidas son 86-63-91 y mide 1.65 metros de estatura. Jaqueline cuenta que le gustaría trabajar en proyectos sociales y se considera realista, humilde, inteligente y capaz.
—¿Te consideras capaz de ganar Miss Nicaragua?
—¿Por qué no?, contesta desafiante.