El Ministerio Público investiga el caso de una estafa de 153 mil córdobas denunciada hace unos días por Concepción Mendoza Barcia, originaria de Río Blanco, en el departamento de Matagalpa.
El doctor Elifa Francisco Bonilla, inspector del Ministerio Público, informó que el hecho ocurrió cuando Mendoza Barcia trató de pagar unos impuestos y realizar otras gestiones administrativas que necesitaba para inscribir una propiedad.
Para ese trabajo, Mendoza Barcia asegura que contrató a Claudia Lisseth Vásquez Pérez, la misma persona que hace unos meses fue denunciada en la Fiscalía por supuestamente haber vendido terrenos costeros en la playa Quizalá de San Rafael del Sur.
En el caso de Río Blanco, supuestamente Vásquez Pérez actuó en complicidad con otra mujer, identificada como Alicia Ulloa Acosta.
Bonilla indicó que la supuesta víctima asegura que entregó a ambas mujeres la suma de 153 mil córdobas, pero que éstas no cumplieron con el trabajo y para no regresar el dinero, supuestamente falsificaron documentos e hicieron creer a Mendoza Barcia que habían hecho los trámites.
Claudia Vásquez Pérez fue consultada sobre estas afirmaciones y sin confirmar ni negar nada, respondió por su celular que la implican en una situación de la que todavía no existía ninguna certeza y se declaró perseguida por el Ministerio Público.
Según ella, la Fiscalía revela situaciones con el fin de perjudicarle, y asevera que esta institución nunca le encontró algo en las denuncias sobre el caso de Quizalá.
Amenazó también con demandar en los tribunales de justicia al Diario LA PRENSA y al redactor de la información en caso de que el material fuese publicado.
El doctor Bonilla Henríquez asegura que Claudia Vásquez y Alicia Ulloa Acosta también aparecen implicadas en otros casos de estafa y estelionato que actualmente se ventilan en los juzgados de Matagalpa y por los cuales serán enjuiciadas en los próximos días.
Claudia Vásquez se presentó la tarde de ayer a LA PRENSA, pero abandonó el lugar apresuradamente y muy molesta, cuando un reportero gráfico intentó fotografiarla.
Un hombre que le acompañaba increpó al reportero en el parqueo del periódico con intenciones de agredirlo, pero el incidente no pasó a más por la intervención de los vigilantes.