Habitantes de cuatro viviendas de residencial Palmanova han sido víctimas de los delincuentes en los últimos meses. Los afectados culpan de la situación de inseguridad a la empresa urbanizadora Desarrollo Sooner, que prometió un muro perimetral de concreto y una aguja con vigilantes en la entrada, para controlar el ingreso de vehículos y personas, y no ha cumplido.
La última víctima fue Silvia Rivera Areas, de 58 años, quien la mañana de ayer fue intimidada por dos sujetos que con pistola en mano la amenazaron a ella y a su hija, y les advirtieron que si gritaban las matarían.
Ambas mujeres fueron atadas de pies y manos y les cubrieron la boca con cinta adhesiva.
Los hombres ingresaron por la parte trasera de la vivienda y salieron por la puerta principal, y antes de abordar el vehículo sin placas en que se movilizaban hicieron un disparo.
Los delincuentes se llevaron de la vivienda un televisor y alhajas. El hecho ocurrió a las 11:30 a.m. de ayer, de la entrada a Veracruz tres kilómetros al este, en Residencial Palmanova, en Nindirí, Masaya.
El ingeniero Giovanni Hernández, supervisor de Desarrollo Sooner en Palmanova, sólo dijo que resolverán pronto el problema de la aguja y el muro.