Protegido por un fuerte dispositivo policial salió de los juzgados Juan Alejandro Enríquez Rodríguez, de 21 años, quien ayer fue remitido a juicio por el delito de parricidio.
El procesado supuestamente provocó la muerte de su esposa, Adriana del Carmen Obando Zapata, de 17 años, al enterrarle un trozo de vidrio en el abdomen.
Juan Alejandro fue protegido por la Policía porque familiares y amigos de la víctima, indignados por la muerte de la joven Obando Zapata, se encontraban en la entrada de los juzgados exigiendo justicia con pancartas.
“La niña Chelsy clama a su madre sin saber que la asesinaron. Exigimos justicia”, rezaba una de las pancartas que portaban los demandantes, quienes querían agredir al imputado al momento que éste entró y después al salir del Juzgado Cuarto Distrito de lo Penal de Audiencia, donde se ventila el caso.
Durante la audiencia inicial celebrada ayer, la fiscal Evelyn Ávila presentó a varios testigos del crimen, entre ellos la madre del acusado, Francisca Rodríguez, quien escuchó la discusión que sostuvo su nuera con Juan Alejandro, minutos antes de que éste supuestamente le clavara un trozo de vidrio del espejo.
La juez Cuarto Distrito de lo Penal de Audiencia, Martha Lorena Martínez, admitió las pruebas que presentó la Fiscalía, entre ellas un dictamen del Instituto de Medicinal Legal, el cual certifica que la joven Obando Zapata falleció a causa de una hemorragia severa, luego que el vidrio le perforara los intestinos.
“Pido justicia. Él (acusado) no tenía derecho de asesinar a mi hermana, dejando sin madre a su propia hija”, declaró Perla Damaris Zapata, hermana de la víctima.
El crimen ocurrió a las 11:00 a.m. de este sábado 20 de enero, en el barrio El Rodeo, de los semáforos del Aeropuerto Internacional, 150 metros al norte, al noreste de Managua.
Una discusión originó el forcejeo entre ambos, culminando con la lesión y la posterior muerte de la joven.