Manu militari
¿Qué explicación hay para que un pelotón del Ejército se haya hecho presente en el conflicto laboral de una empresa? Hasta ahora, las explicaciones oficiales han sido insuficientes y las extraoficiales pecan de disparatadas. Por ejemplo, el vocero del Ejército dijo que los militares llegaron a proteger la pista del aeropuerto cuando el conflicto amenazó con ponerse violento. Pero, ¿por qué tenían que entrar a la empresa y no limitarse a reforzar la frontera con la empresa? ¿Por qué no hemos visto ese despliegue de fuerzas cuando los universitarios desatan violencias mucho mayores en esa misma zona? Pero si la explicación oficial ya se siente que insulta nuestra inteligencia, vean esta que dio un general retirado, encargado de la seguridad de las zonas francas: las tropas estaban de casualidad por el lugar en un entrenamiento de rutina. ¡Vaya cáscara!
Generales
Hay otra explicación que tiene más sentido. Sucede que el gobierno dispuso que las zonas francas estuviesen a cargo de un general retirado, y éste a su vez contrató a otro general para que se hiciese cargo de la seguridad. Sí, el mismo del “entrenamiento de rutina”. Entonces, dos generales, una tropa que llega a trasmitir un mensaje intimidante como en aquellos tiempones, cero investigación… Sólo es asunto de sumar y ¡ahí está el pecado!
¿Accidente o prueba?
Se podría decir que mucho escándalo por unos pocos militares que participaron “pasivamente” (mostrando sus fierros) en una actividad que le es ajena. El problema es el precedente. ¿Vamos a ver ahora al Ejército metiéndose en asuntos laborales? ¿Puede un militar retirado auxiliarse de sus antiguas tropas para resolver asuntos civiles? Si lo que pasó en la Zona Franca es un accidente, bueno, pasemos la página y aprendamos la elección. Pero si lo que ocurrió fue una prueba… ¡que nos agarren confesados!
Prueba de fuego
El Ejército nicaragüense está viviendo otra vez una prueba de fuego. La primera fue en el gobierno de doña Violeta, cuando debió demostrar que era capaz de despojarse de su ropaje partidario para sobrevivir en los nuevos tiempos. La segunda es ahora, cuando regresan al poder muchos de los que lo crearon y debe probar si el profesionalismo del que ha presumido es tan sólido como para no caer en tentación y regresar a aquellos tiempos cuando un comandante podía enviar a unos cuantos soldados a intimidar a unos pobres trabajadores que protestaban.
Emperador Chávez
¿Se imaginan una Nicaragua como la Venezuela de Chávez? Si se acuerdan, todo comenzó cuando Hugo Chávez ganó las elecciones en 1998. Luego, el sistema que lo llevó a él a la Presidencia le pareció insuficiente y reformó la Constitución, y definió las nuevas reglas electorales de tal forma que pudiese reelegirse en el 2006. Gana por segunda vez las elecciones y ahora quiere cambiar otra vez la Constitución para reelegirse por tercera vez y cuantas veces le dé la gana. Y ayer, logró poderes que le permiten gobernar a punta de decretos sin que otro poder le haga sombra. Julio César se quedó pequeño…
Calcomanías
Ni en el momento más álgido de la campaña se vieron tantas calcomanías electorales del Frente Sandinista como las que se ven ahora. ¿Sandinistas de última hora u oportunistas que quieren probar qué agarran en este río revuelto que siempre es un inicio de gobierno?