Dentro de algunos días, el Partido Liberal Constitucionalista estará efectuando elecciones internas para elegir a nuevas autoridades. Todo esto supuestamente como resultado de la reingeniería emprendida a raíz de las estrepitosas derrotas recibidas en las dos pasadas elecciones; derrotas donde perdimos cuarenta y cinco alcaldías, la Presidencia y más de veinte diputados, dejando de ser la primera fuerza política para ocupar hoy un nada honroso tercer lugar.
El panorama que he descrito anteriormente obligó al Comité Ejecutivo Nacional a hacer una investigación a fondo para tratar de identificar las causas de las mismas. Entiendo que se hicieron muchas reuniones y que se consultó a los directivos de todo el país. Pero los resultados de las consultas y sesiones de crítica y autocrítica no aparecen por ningún lado. He preguntado en reiteradas ocasiones a algunos directivos de los que fueron llamados y ninguno sabe a ciencia cierta quién maneja el resultado de las mismas. Aunque todos son contestes al afirmar que la totalidad de las reuniones se dieron en El Chile. Por ende todos suponen que el único que maneja los resultados es Arnoldo Alemán.
Es por ello que he llegado a la conclusión que la mecánica anunciada para las futuras elecciones en el PLC tiene que venir de la testa de él. Siendo así creo que es una inmejorable oportunidad para Arnoldo Alemán, ampliar el espectro de la consulta y preguntarle a las bases del PLC sobre lo que piensan acerca de cuál debería ser su rol —de Alemán— en el futuro de nuestro partido, ya que hasta la fecha sólo ha escuchado a unos cuantos del CEN, los que sólo le dicen lo que suponen que Arnoldo quiere escuchar, todo para no perder el favor del líder.
Es por ello que considero que se debería preguntar a nuestras bases sobre lo que ellos piensan de la aseveración de que Arnoldo Alemán es el máximo responsable de haber reducido a nuestro partido a la mínima expresión que hoy padecemos.
Todos en el PLC sabemos que el único que propone, pone y dispone de los cargos de elección popular en el PLC es Arnoldo Alemán. Y hasta después que él conforma su lista es que llama a sus incondicionales para que éstos sin rubor alguno la ratifiquen y la asuman como producto de una escogencia democrática. Ya todos conocemos los resultados a que esto nos ha llevado. Es por ello que lanzo la propuesta de que se incluya en la boleta que se le presentará a nuestras bases, la pregunta sobre si desean que Arnoldo continúe imponiéndonos la política del dedazo.
Personalmente creo que si bien es cierto que Arnoldo es de los fundadores y responsable del resurgir del nuevo liberalismo junto a otros líderes de la talla de José Rizo y José Antonio Alvarado. También es cierto que sus errores en la conducción de su gobierno, su totalitario control en la asignación de cargos de elección popular, su excesivo favoritismo hacia sus familiares y amigos íntimos, así como su fobia casi enfermiza al surgimiento de nuevos liderazgos dentro del PLC.
Todo eso nos condujo a una atomización con el resultado del pasado 5 de noviembre. No importa cuántas reingenierías se intenten, no importa cuántas sesiones de autocrítica se realicen, no importa cuántas elecciones internas se practiquen.
Si Arnoldo Alemán continúa con sus hasta ahora nefastas manipulaciones en la toma de decisiones de nuestro partido, los liberales del PLC podemos estar seguros de que seguiremos viendo cómo nuestro partido continuará desintegrándose, hasta desaparecer como fuerza política importante en las futuras elecciones municipales y nacionales.