La nueva administración del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) denunció este miércoles que recibió una “maraña” del gobierno anterior, y que tendrán que realizar una “reingeniería” de la institución para optimizar sus funciones.
La situación fue catalogada de “muy grave” por la nueva ministra, Amanda Lorío, al punto que ni siquiera se puede hablar de nombres y actos de corrupción por temor a “caer en injusticia”, aunque aseguró que es la misma situación que se vive en los otros ministerios.
La reingeniería buscará evitar el cierre de delegaciones importantes que sólo tienen ingresos asegurados hasta mayo próximo, debido a que el Marena recibirá un presupuesto reducido en 50 millones de córdobas este año, y no hay esperanzas de que sea modificado.
Lorío también anunció el fin de los “salariones” en los proyectos.
Los cambios fundamentales serán en la estructura, debido a que el Marena es comparable, según las nuevas autoridades, a un grupo de islas a las que se necesita articular.
Las prioridades ambientales de la nueva ministra para los próximos cinco años serán el agua, los bosques, la calidad ambiental, el cambio climático, la biodiversidad y las áreas protegidas.