La acusación que desde el 2005 introdujo el Estado contra dos ex directivos del Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) y que se encuentra varada en el Juzgado Segundo Penal de Audiencias de Managua recobró vida ayer cuando la titular de esa judicatura inició los trámites para la notificación a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex).
La juez María Concepción Ugarte envió a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) la documentación para que Orlando Chávez Gil y Jorge Alberto Montealegre Somoza, acusados de ser coautores del delito de fraude, sean notificados de la acusación introducida contra ambos después que fueron localizados por Interpol en Miami y Guatemala, respectivamente.
LA PRENSA se comunicó telefónicamente con Chávez Gil, quien respondió a los señalamientos en su contra argumentando que los hechos por los cuales se le acusan ya fueron aclarados ante las instancias competentes y “no existe ningún faltante en lo absoluto”.
“Vamos a seguir el proceso, a hacer uso del sistema legal del país (...) A todo el proceso debe dársele continuidad”, dijo.
En tono molesto, Chávez Gil evitó profundizar en detalles de las transacciones, como el destino y uso del dinero, que según la Fiscalía y la Procuraduría General de la República (PGR) constituyeron el delito de fraude.
El juicio contra los dos ex funcionarios no ha podido iniciar, debido a que la legislación nicaragüense no permite la apertura de un proceso en ausencia del acusado.
Chávez Gil fue presidente ejecutivo del Iniser y Montealegre Somoza fungió como vicepresidente administrativo durante el gobierno de Arnoldo Alemán y, según la acusación, se aprovecharon de sus cargos para ordenar injustificada e ilícitamente la transferencia de dos millones 35 mil 198 córdobas a la cuenta de nombre Great Lambert Trust en el Stanford International Bank (Islas Vírgenes), entidad financiera que no tiene ninguna relación con Iniser.
“En Nicaragua las acusaciones existen a granel, pero seguiremos las instancias correspondientes”, insistió el ex funcionario, radicado en Miami.
Los acusados debieron presentarse a una audiencia inicial en octubre del 2005.