Ariel Bucardo, el nuevo Ministro Agropecuario y Forestal (Magfor), empeña su palabra y dice que el principal énfasis del nuevo gobierno estará dirigido hacia los pequeños productores. Este hombre, originario de El Sauce, León, pasó de ser dirigente gremial y de cuestionar a las autoridades del Gobierno del sector agropecuario, a ser ahora una de ellas
Después de 27 años de estar al frente de organizaciones gremiales, llevar un discurso crítico contra las políticas de gobierno y golpear la mesa a ministros del sector agropecuario, por ejemplo, Ariel Bucardo está ahora en la acera de enfrente, la que antes cuestionaba, desde donde intentará resolver los graves problemas con los que ha batallado.
Le tocó trabajar en la creación de la Asociación de Trabajadores del Campo en 1979, la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y en los albores de los noventa la Federación de Cooperativas Agroindustriales (Fencacoop), Caja Rural Nacional (Caruna). Originario de El Sauce, por primera vez en su vida trabajará como funcionario público y más que eso en un alto cargo: de Ministro Agropecuario y Forestal (Magfor).
Como él mismo dice, es un gran reto, pues tendrá que enfrentar los reclamos de muchos de sus ex compañeros de luchas gremiales, que se quedaron en espera de mejores tiempos para el sector agropecuario.
Criticar las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) desde la oposición es una cosa, estar con un gobierno que se apresta a negociar un programa con ellos, es otra.
Es el dilema que afronta este nuevo ministro del Magfor, quien llega a una institución que en los últimos años fue desplazada para dar lugar a organismos como el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) que hoy tiene pocos recursos.
¿Volverá a ser el Magfor el rector de la economía como lo fue en los años ochenta? Esa es la pregunta que tendrán que responder quienes se encargarán de las políticas del sector en los próximos cinco años.
No es lo mismo estar en la oposición que definir las políticas públicas del sector agropecuario. ¿Cómo ve este nuevo reto?
La economía principal en Nicaragua ha estado sustentada, por mucho que hayamos querido desbaratarla, en el sector agropecuario, que sigue siendo uno de los soportes de la economía nacional. Por lo tanto, para nosotros sigue siendo uno de los (sectores) prioritarios y en esta administración de gobierno le va a dar un empuje importante al sector. Creemos que en los próximos cinco años el sector debe estar revitalizado. ¿En qué sentido? Estamos trabajando en una serie de políticas para el sector y que nos permita la reactivación de la producción agropecuaria.Por ejemplo no somos del criterio de ampliar áreas de producción, sino que nos proponemos trabajar políticas para elevar la productividad por área de producción. Es importante decir que estamos muy interesados en que el pequeño productor y medianos productores tengan un papel importante, no estamos diciendo que vamos a excluir a nadie, pero puedo decir que la producción agropecuaria está entre pequeños y medianos, y este es el sector que más apoyo requiere del Estado.
¿Dejarán fuera a los grandes productores?
Los grandes empresarios del sector agropecuario, pues esos caminan solos, han tenido sus instrumentos, están más articulados, ellos producen, acopian, agroindustrializan su producción y muchos de ellos hasta la exportan. Sin embargo, el pequeño productor lo que hace es producir pero hasta ahora no lo ha estado haciendo bien, y queremos que la producción lo haga bien y que mejore sus niveles de producción. Tenemos un programa apoyado por la cooperación llamado Prorural, que es muy bueno, se hizo una metodología con gran cantidad de consultas y creo que desde el punto de vista conceptual es un buen programa y estamos interesados en hacerle unas modificaciones a este programa, que es eje del sector agropecuario y queremos que tenga un enfoque muy fuerte dirigido a estos sectores más pobres.
¿Qué cambios harían específicamente al Prorural, hablamos de un programa que fue aprobado y que está funcionando?
El programa tiene un enfoque hacia el sector empresarial medio y grande. Es su eje de desarrollo, los cluster, pareciera que el enfoque que se le da es seguir fortaleciendo las áreas donde hay más desarrollo, que es correcto, mantenerlo, que se sigan manteniendo estos lugares donde hay caminos, energía, hay vías de comunicación, estos instrumentos, pero creo que se hace necesario que el programa esté dirigido a aquellos sectores más atrasados de nuestra economía. Queremos que este programa sea un instrumento importante para enfocar todas las instituciones de gobierno para apoyar programas dirigidos a incorporar a la economía nacional a estos pequeños y medianos productores de zonas alejadas, sin abandonar aquellos los esfuerzos de las zonas más desarrolladas.
Para nosotros este es el enfoque principal. Para eso estamos diseñando esos programas, en el Prorural, hasta ahora están el IDR, el INTA, el Inafor, el Magfor, como las cuatro instituciones de punta de lanza, pero esperamos incorporar a otros como Enabas que se va a reactivar, con el programa de la secretaría alimentaria del país, que va a dirigir Orlando Núñez, y que esperamos tener una sola visión para desarrollar el sector rural.
Ya esta idea había sido planteada hace algunos años, para eso se ideó el IDR, aglutinar en una sola institución todos los programas para el sector, pero terminó en lo que todos conocemos. ¿Qué nivel de voluntad política existe para reestructurar y deshacer todos esos feudos que existen en las instituciones públicas del sector?
Ya nos hemos venido reuniendo para lograr este esfuerzo de unificación y coordinación y me da satisfacción que hay otras instituciones que han demostrado su interés en incorporarse como el FISE, Inifom, la FNI, hemos estado trabajando, el FCR, el Marena, que son instituciones que en el Prorural no estaban incorporados, ya hicimos la primera reunión de trabajo a pesar de tener apenas una semana del gobierno, ya nos sentamos.
Nos sentaremos nuevamente para ver cuáles son las políticas y programas que cada una tiene para que cada uno nos montemos sobre una estrategia de gobierno. No es fácil pero sé que hay toda la voluntad, de que el Estado en esas circunstancias estemos abocados a combatir el hambre y la pobreza e iniciar después un proceso de despegue de la economía.
Para lograr esto, esperamos tener un instrumento financiero que es básico para cualquier desarrollo del sector agropecuario, ese es el banco de fomento que el gobierno se ha comprometido y que está en el programa y va a cumplir.
Pero también a partir de febrero se va a establecer el Bandes de Venezuela y se ha comprometido a través de convenios con Nicaragua poner recursos necesarios para desarrollar el sector y aquí es importante destacar algunos elementos, que es que vamos a contar con recursos de mediano y largo plazo. Somos productores de materias primas y queremos hacer un esfuerzo para articularnos, de forma que los pequeños productores asociados, en cooperativas o asociaciones, y podamos apoyarlos para que puedan darle mayor valor agregado a sus productos.
Otro aspecto es tener acceso a recursos de mecanización, ya tanto con Irán y Venezuela hemos hablado, y empiezan a venir en los próximos días tractores e implementos agrícolas.
Esto requerirá de cierto nivel técnico de parte de los productores. Alguien que no ha trabajado nunca tecnificadamente no podría entrar en este proyecto, se tiene que diferenciar. ¿Hacia quiénes van a dirigir los programas de riego, los nuevos programas de tractores?
Bueno, como todos sabemos el concepto del Estado de ahora no es el mismo de los ochenta. Hasta ahora seguirá siendo un instrumento facilitador y no pensamos que el Estado se convierta en competencia. Lo que pretendemos como Estado es abrir el acceso de los recursos a los productores, hemos definido dos tipos de programas globales. Uno de ellos es combatir el hambre, para lo cual contamos con la secretaría de seguridad alimentaria que es para los más pobres, allí hay una serie de medidas que se van a tomar y después otros programas dirigidos a pequeños, medianos productores rurales que tienen alguna capacidad.
En el caso de la mecanización va dirigido en aquellas zonas donde hay posibilidades para hacerlo, donde haya muchas posibilidades, y algunos valles del norte y centro del país. Yo diría que no es falta de experiencia, porque aquí ha habido épocas donde se dio un buen proceso de mecanización, hay escuelas de preparadores de maquinistas, lo que pasa es que lo hemos descontinuado estos años. Claro, vamos a trabajar y preparar a personal y estamos coordinando con el Inatec para preparar alguna gente sobre todo en la mecanización.
Este año es posible que haya una mayor demanda de algunos productos concentrados en pequeños productores como el maíz.
Nos alegra y estimula que estamos recibiendo buenas señales de los mercados, como el caso del maíz que ha sido un dolor de cabeza, al parecer vienen días, meses y años buenos que podrían hacerlo rubro exportable con buenos precios motivados por estos problemas energéticos, ya que el maíz es un buen productor de etanol. Ya andan comerciantes en busca de maíz.
El grueso de la producción de maíz está en manos de pequeños productores con poca tecnología y baja productividad. ¿Qué van a hacer para estimular esta producción?
En el INTA se han desarrollado el mejoramiento genético de muchos de estos productos. Todos estos rubros están en manos de pequeños productores, y para ello vamos a continuar este año con semilla mejorada. Vamos a abastecerlos de semilla mejorada de maíz, frijol y arroz.
¿Hablamos del programa Libra por Libra?
Así es, eso ayuda a elevar la productividad pero queremos mejorar, no sólo dando semilla mejorada a los productores, queremos que ahora que vamos a incrementar las importaciones de urea de Venezuela, urea más barata, queremos agregarle a la semilla un paquete de insumos, que por inicialmente será urea.
De productor y obrero agrícola a ministro
Ariel Bucardo procede de una familia de pequeños productores que, ocasionalmente, trabajaba como cortador de algodón en Malpaisillo y Larreynaga, en la época de oro de este rubro, el Occidente de Nicaragua.
De joven se integró al Frente Sandinista y desde la instalación del gobierno, en 1979, se mantuvo trabajando con los gremios agropecuarios.
“Yo soy originario de una comarca de El Sauce, precisamente el fin de semana fui allá, y muy alegre porque toda la familia y los campesinos de la zona nos recibieron, porque es la primera vez que de todo el municipio sale alguien para un ministerio”, indica.
“Soy de una comarca llamada Las Mercedes, mis padres son de allí, tengo 32 hermanos, de padre, mi papá fue medio travieso. Era productor de frijoles, producíamos frijol y maíz y en un tiempo producíamos caña artesanal, sacábamos dulce y hasta cususa. Me tocó ser cortador de algodón, fui obrero temporal cuando sacábamos la cosecha de frijoles y maíz que era en invierno fundamentalmente, una parte del verano que lo teníamos libres me incorporé a los cortes de algodón en Malpaisillo, Larreynaga”, cuenta.
“Después metido en el Frente como venía de los campesinos, fui tomatierra, tampoco lo he negado, me tocó andar en la búsqueda de recursos para los campesinos”, añade.
Después de la caída de Anastasio Somoza ¿Qué pasó?
Me tocó trabajar con otros compañeros, no había organizaciones de productores y nos metimos a crear la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), soy fundador de ella, estábamos pequeños productores y obreros agrícolas. Yo tenía las dos experiencias, pequeño productor de grano y caña y en algunos momentos cortador de algodón.
Comenzamos a organizar las primeras cooperativas, desde el 79 a mí me delegaron, por mi experiencia en el sector, para comenzar a producir alimentos porque no sabíamos cuánto iba a durar la guerra y comenzamos a organizar a la gente para producir los alimentos. En el ochenta vimos el alboroto de tener obreros agrícolas en una organización de productores y había otra asociación que surgía, Upanic, era un poco contraria a la Revolución, habían grandes productores. Ese año comenzamos a valorar la posibilidad de tener una organización sólo de productores agropecuarios propietarios y allí constituimos la UNAG, soy fundador de ella con otros compañeros.
¿Cómo recibió el Magfor de manos del anterior Gobierno?
El Magfor es una institución que, en los últimos gobiernos, ha sido dejado de lado, de forma que terminó siendo una institución con pocos recursos, afirma Bucardo. “Es uno de los ministerios más pobres, de forma que no era la prioridad del Estado hasta ahora, por lo tanto como es un ministerio para políticas y regulaciones, no tiene proyectos grandes en sus manos y coadministra recursos”, indica. “No hemos encontrado grandes dificultades, hay pequeñas deudas que esperamos que se vayan resolviendo”, añadió. Indicó que la Contraloría General de la República (CGR) está haciendo una auditoría.