Por la mañana del 18 de enero del presente, en el Canal 8 de televisión analistas políticos se referían al apresuramiento de los representantes de la bancada oficialista en la Asamblea, para concentrar en el Presidente el poder militar de la nación, proponiendo ante la Asamblea reformar la Ley 290, en relación de que se subordinen directamente al presidente las instituciones de Gobernación y Defensa.
Sin embargo, según los comentaristas del programa televisivo, al repensarla los asesores del Gobierno, después de la oposición de algunos partidos políticos en la Asamblea y el estado de opinión desfavorable que se generó entre la sociedad civil, que se hizo manifestar a través de los diferentes medios de comunicación hablados, escritos y televisivos, los representantes oficialistas retrocedieron en sus propósitos que según su opinión no habían considerado los costos políticos y económicos que estas reformas pueden traerle al nuevo gobierno.
Otros comentaristas en el Canal 10 se referían a algunas decisiones y acciones que se están suscitando por decisiones de determinados ministros de Estados del nuevo gobierno. De lo expresado por los analistas se puede interpretar que recomendaban como importante que las nuevas autoridades deben dar a conocer a brevedad los programas y políticas públicas sectoriales a implementarse a lo largo del año y mientras tanto hay que hacer lo que corresponde al quehacer cotidiano.
No debe sentirse vacío institucional en el sector público, el sistema y el funcionamiento del mismo tiene que continuar, no importa que haya un nuevo gobierno.
Es conveniente para el país que los poderes del Estado y las instituciones del Gobierno realicen las actividades que corresponden al quehacer público, que permitan el normal y correcto tráfico de las actividades fundamentales de la nación, además, las instituciones del Gobierno deben desarrollar actividades necesarias a orientar sobre las acciones de corto plazo y actividades estratégicas a implementarse a lo largo del año.
Tal vez resulte conveniente divulgar cuándo se oficializarán los acuerdos y tratados internacionales que el Ejecutivo desde su inicio de toma del poder ha firmado y que necesariamente en razón de lo que mandata la Constitución deben ser aprobadas por la Asamblea Nacional para convertirse en leyes nacionales.
La Nación entera, ciudadanos, empresarios, representantes internacionales y políticos nacionales y extranjeros, están a las expectativa de que el Presidente exprese públicamente y de forma clara, las grandes líneas estratégicas del programa de su gobierno, de tal manera que los diferentes sectores sociales y empresariales conozcan los términos y condiciones que se plantean y aseguran los temas relativos al comportamiento que tendrá el marco institucional y jurídico, las políticas públicas económicas, los programas y acciones sociales, aspectos que por su naturaleza constituyen factores determinantes para la toma de decisiones de cooperación científico, técnica, económicas, de inversiones y negocios de los agentes económicos nacionales e internacionales.
Es importante señalar que en gran medida una gran responsabilidad en relación con las políticas y planes del nuevo gobierno; corresponde a los asesores y estrategas políticos, jurídicos y económicos; a los secretarios, y a los ministros de Estados; para que cuando el presidente proponga determinadas políticas, leyes, estrategias, reformas o programas, que tengan impacto en la vida institucional, económica o social del país estén bien fundamentadas.
Las recomendaciones al Presidente en materia de decisiones y políticas a ser tomadas deben ser correctamente elaboradas y sustentadas, considerando que todos los mandatos y políticas públicas sólo deben tener el propósito de beneficiar a la sociedad nicaragüense mediante el incremento y desarrollo económico, por lo que siempre se deberá estar considerando siempre quién va a pagar los costos de determinada decisión.
En publicaciones de los medios de comunicación masiva escritos y televisivos se comenta, por ejemplo, que el Ministro de Educación inició un programa de liberación del sistema de cobros de cualquier especie en las escuelas primarias e institutos de secundaria, cobros que generaban un monto de aproximadamente veinte millones de córdobas, que de acuerdo con la información de los regentes, eran utilizados por las escuelas e institutos para el pago de los servicios básicos y el mantenimiento de las infraestructuras de los centros en mención, el primer día de clases las escuelas e institutos se rebasaron por la demanda de matrículas confrontados con una escasez en la oferta de aulas, otro elemento a considerar será cómo y quién pagará los costos de los servicios básicos, mantenimiento, además, habrá de considerarse cómo en el corto plazo se podrán construir las aulas necesarias para albergar a los alumnos que rebasaron las capacidades existentes y que tendrían que recibir clases en condiciones que no garantizan las mínimas para poder hacer clase.
En el caso del Ministerio de Agricultura se expresaba que el Ministro de Agricultura cuando se le preguntó en relación de su programa de actividades manifestó que iba a continuar con el programa libra por libra y que fue escueta su opinión en relación a tener elementos estratégicos para abordar las acciones y funcionamiento del sector agropecuario, lo cual según los comentaristas, expresaba una pobreza de la capacidad ejecutiva del nuevo gobierno y reflejaba que los ministros que se habían escogido aunque con conocimiento manifestaban inexperiencia en relación con la cartera que se les había asignado.
En esencia la nación está a la espera de conocer las líneas fundamentales y el espíritu del programa del nuevo gobierno y de esta forma valorar los posibles impactos que las reformas planteen en lo político, social y económico, así como sus manifestaciones en el Estado de Derecho, la estabilidad y equilibrio de los poderes. La sociedad nicaragüense en su totalidad quiere oír al Presidente y conocer sus pensamientos y compromisos ante la nación, que plantee qué va a suceder con la economía, cuáles son los objetivos, las metas, las principales políticas y programas.
Considerando elementos importantes para alcanzar el crecimiento económico de un país tales como: la estabilidad macroeconómica, la capacidad de planificación del sector público, los porcentajes de inversión del PIB en obras públicas, la capacidad de ejecución del sector público en alianza con el sector privado, el establecimiento de tasas de crecimiento de las inversiones públicas en relación con el crecimiento de la economía interna y de comercio internacional.
Hay que pensar en el desarrollo del PIB potencial del país que implica el total uso de las capacidades productivas de la nación para lo que se debe considerar:
1. Un primer paso para la formulación de una estrategia nacional de desarrollo es la realización de un inventario de los recursos disponibles en el sector público.
2. Habiendo determinado las disponibilidades de recursos, se deberán definir los objetivos, metas, políticas y programas sectoriales a desarrollar en el corto plazo, como sus correspondientes presupuestos operativos anuales.
3. Inmediatamente se deberán esbozar las grandes líneas estratégicas para el mediano y el largo plazo.
4. Buscar cómo armonizar el crecimiento económico del país, de tal manera que se puedan invertir las ganancias de los sectores más productivos en inversiones públicas.
5. Desarrollar las capacidades institucionales necesarias que garanticen la formulación y ejecución de las obras públicas con la participación decidida de las empresas privadas, mismas que deben estar en consonancia al crecimiento de la economía nacional y los acuerdos económicos internacionales.
6. Es necesario tener una estrategia de largo plazo para el desarrollo de la infraestructura (agua, energía, telecomunicaciones, transporte, construcción y mantenimiento de carreteras, terminales aéreas y puertos, ver plan nacional de transporte hasta el año 2020 del MTI), que responda a las necesidades de crecimiento de la economía nacional en su totalidad y en establecer los mecanismos necesarios de cooperación para implementarla.
7. Igual pensar en el desarrollo de infraestructura social que responda armónicamente al crecimiento económico y que es consustancial al mismo, porque debemos preparar a los profesionales y técnicos que requieren el crecimiento económico.
8. Un elemento sustantivo es la disponibilidad de capital inversionista, ya sea interno o internacional, para el desarrollo de infraestructura, aquí es importante las condiciones que se oferten para disponer de este capital e interesarlo.
9. Pero sobre todo los programas sectoriales deben estar contemplados y responder al plan o programa económico nacional y que considere la armonía de éste con la capacidad financiera y de inversión contemplada en el presupuesto anual de la nación, en el que también se incluyen todos los destinos y todas las fuentes tanto las internas como las de cooperación internacional.
El autor es Economista y Abogado