La nicaragüense Rosibel Jarquín Mendoza, de 24 años, enterró en el patio de su casa el feto de nueve meses que abortó el viernes pasado, según informes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La mujer es investigada por el OIJ, después de encontrar la mañana del lunes el feto enterrado en el patio de su casa, ubicada en Río Cuarto de Grecia, al norte de la capital.
Lo que las autoridades intentan verificar es si la muerte del bebé fue natural o provocada, por lo que Jarquín Mendoza fue sometida a exámenes en la Medicatura Forense.
Al parecer Rosibel dio a luz el viernes anterior, pero como el niño nació muerto, decidió cubrirlo con una sábana y enterrarlo en el patio, tal y como lo hacía su madre en su natal Nueva Guinea.
La mujer y sus hermanos habían callado sobre el hecho, pero un vecino que escuchó el rumor llamó de emergencias al 911 y los delató.
Fue entonces cuando agentes del OIJ de Grecia llegaron al lugar, a eso de las diez de la mañana del lunes, y luego de investigar encontraron el feto.
Ella asegura que no fue un aborto provocado, sino que el niño nació muerto.
“Como se me vino y estaba muerto, lo enterré en el patio porque mamá acostumbraba hacerlo así en Nicaragua”, argumentó Rosibel al ser indagada.