Conectado a un ventilador y con una sonda en su estómago para drenarle sangre se encuentra el niño Denis René Espinoza Andrade, quien presenta quemaduras de tercer grado en el ochenta por ciento de su cuerpo, tras sufrir un decaimiento en su estado de salud en las últimas horas.
La tarde de ayer el niño empezó a presentar alteraciones mentales y problemas respiratorios, por lo cual los médicos tuvieron que ingresarlo de emergencia a la Sala de Operaciones para entubarlo y tratar de estabilizarlo.
El médico pediatra Carlos Arcia señaló que debido a las infecciones que el menor ha desarrollado en los últimos días, se le ha tenido que aplicar fuertes dosis de antibióticos.
Explicó que para evitar que el infante sufra de un paro cardíaco y otros problemas en su sistema orgánico, se decidió conectarlo al ventilador.
Arcia indicó que debido a la gravedad de las quemaduras de su cuerpo, el deterioro en la salud del Espinoza, después de 16 días de estar internado en el hospital, “es más marcado e intenso”.
Según el pediatra, esta última recaída en la salud del menor ha “entorpecido la evolución positiva que venía presentando en los últimos días”.
Para el médico, estas nuevas condiciones en su salud, “ponen más sombrío el pronóstico de vida que ya tenía. Ahora todo está en dependencia de cómo se le apliquen las medidas coayudantes que le den en Estados Unidos”, explicó.
RETRASO EN EL TRASLADO
Aunque se tenía programado que Denis René fuese trasladado al hospital Shirines de Boston, Estados Unidos, el pasado fin de semana, una fuente de la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua informó que han surgido varios inconvenientes con el avión-ambulancia que llevaría al niño al centro en EE.UU.
Hoy está programado que a eso de las 8:30 a.m el niño parta rumbo a EE.UU. para ser atendido de emergencia.