El ex Director del Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), Néstor Delgadillo, acusado de malversar unos 700 mil córdobas, denunció en la Contraloría General de la República (CGR) que el ex presidente Enrique Bolaños gestionó fondos para una fundación del ex mandatario.
EXVOCERO CONFIRMA
Lindolfo Monjarretz, ex vocero del ex presidente Bolaños, dijo que el ex mandatario no dará declaraciones al respecto.
Confirmó que él es miembro de la fundación y que sí se gestionaron fondos, pero no quiso hacer mayores comentarios al respecto.
“Nadie ha actuado de mala fe. A nadie se le ha pagado un centavo. Se está trabajando en una biblioteca virtual y en aspectos históricos muy significativos”, expresó Monjarretz.
Lincol Escobar, ex secretario del ex mandatario, confirmó que Bolaños fue presidente de la Fundación Nueva Era por unos dos meses.
Agregó que en el proyecto estaban el Banco Central, Ave María College y la Universidad Centroamericana (UCA).
LA DENUNCIA
Según Delgadillo, Bolaños junto a otros ex funcionarios formaron la denominada Fundación Nueva Era y éste gestionó, en su calidad de Presidente de la República, donaciones y apoyo financiero para el organismo.
Las gestiones, según Delgadillo, se habrían hecho ante el Banco de Integración Centroamericana (BECIE), al cual presuntamente le solicitó un millón de dólares.
Escobar expresó que finalmente se desistió de la solicitud del millón de dólares por recomendación del ex ministro Arturo Harding.
También se habrían solicitado fondos a la embajada de Taiwán y a la embajada de Japón.
Delgadillo dijo al contralor Guillermo Argüello Poessy, que se pidió al Gobierno de Japón unos 90 mil dólares para la adquisición de vehículos que se asignarían al Instituto para la Formación de Líderes Éticos (IFLE), el cual es un proyecto de la fundación. “Eso no lo han aprobado”, aseguró Escobar.
La Fundación Nueva Era, cuya personalidad jurídica se obtuvo el 22 de febrero de 2006, la integran Lindolfo Monjarretz, Lincoln Escobar, Ariel Montoya y Néstor Delgadillo, según este último.
Delgadillo presentó como pruebas de su denuncia una carta de Escobar en la que éste solicita fondos al embajador de Japón, Mitsuhiro Kagami.
¿TRÁFICODE INFLUENCIAS?
Argüello, sin afirmarlo, sugirió que la actitud de Bolaños podría ser tipificada como tráfico de influencias, debido a que la legislación penal establece que la autoridad, funcionario o empleado público que por sí o por medio de otra persona o actuando como intermediario, procure beneficio o provecho será sancionado con una pena de cinco a ocho años de prisión.