Un empresario guatemalteco, que se dedica a comercializar chatarra fue declarado culpable del delito de acopio de desechos no biodegradables, según determinó el juez Sexto Local de lo Penal, Felipe Jaime Sandoval.
Jorge Alberto Rueda García, propietario de la chatarrera Bless Metal, la cual se ubicaba de donde fue el Banco Popular de Monseñor Lezcano, una cuadra al sur, 150 metros al oeste, podría pagar una multa de hasta cinco mil dólares, según la solicitud que realizó ayer el fiscal ambiental Manuel Jácamo Ramírez, durante el debate de pena del juicio.
A Rueda García se le acusa de haber establecido su negocio de chatarra en un lugar que no estaba autorizado por el Ministerio de Salud, por el Ministerio de Recursos Naturales y el Ambiente, ni la Alcaldía. En el local se almacenaba latas, cobre, bronce, hierro y chatarra en general.
Bless Metal estaba ubicada contiguo a la escuela de primaria Arcoiris y también estaba rodeada de viviendas.
El abogado Óscar Bello, defensor de Rueda García, pidió para su representado la multa de 50 dólares, lo cual se decidirá este próximo lunes, cuando el juez Sandoval lea la sentencia del caso.
Rueda García, después del juicio, lamentó que situaciones como la acusación que actualmente enfrenta, alejan la inversión extranjera en Nicaragua.
“Yo vine con la intención de invertir, estamos invirtiendo un millón 200 mil dólares mensuales. Lástima que haya personas con poder que quieran alejar la inversión extranjera de este país que tanto la necesita”, dijo Rueda.
Añadió que “nos está acusando la señora Karla Sevilla, que es la persona más interesada en causar daño a mí y a mi empresa. Jamás ella ha venido a hablar conmigo. Ella tiene poder (político) con personas de la Alcaldía (de Managua) y de la Fiscalía”.
El fiscal Jácamo aclaró que la unidad ambiental de la Fiscalía “no está en contra de que existan los acopios de chatarra, sino que se cumplan los requisitos de ley. Que no se ponga en riesgo la salud de las personas”, argumentó.