Al menos tres distritos de la capital y tres municipios de Managua sirven para reclutar víctimas de trata de personas, muchas veces mujeres, niños, niñas y adolescentes.
Managua es considerado como principal destino de la trata interna, sobre todo de víctimas procedentes del Caribe nicaragüense, quienes en la capital son explotadas sexualmente o de forma laboral.
Granada, Matagalpa y Chinandega son los otros departamentos del país donde muchas menores son traídas con esa intención. La fachada con que son conducidas las víctimas son excursiones, agencias de modelaje y oferta de trabajo como mano de obra no calificada. Luego son llevadas a centros nocturnos, bares u otros, con fines de explotación sexual comercial.
La pobreza es un factor que vuelve vulnerable a muchas familias nicaragüenses a la trata de personas, que a lo interno del país es un problema grave, aunque la población en general no reconoce la existencia de este delito, considera Argentina Martínez, representante de Save The Children Canadá.
CERCA DE 300 SITIOS
Estos son parte de los hallazgos encontrados en una investigación efectuada por Save the Children Canadá y Suecia, que recoge en el libro Un Acercamiento al Delito de la Trata de Personas en Nicaragua, que ayer fue presentado a representantes de organismos e instituciones que trabajan por los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
En el libro se establece que en cinco departamentos del país y en las Regiones del Caribe nicaragüense, fueron detectados cerca de 300 sitios con rutas internas y externas por donde son trasladadas las víctimas de trata de personas y migraciones ilegales, “que probablemente son utilizados para cometer otros tipos de delitos”.
Existen redes que trasladan a las víctimas en taxis o transporte colectivo, buses interurbanos o internacionales, autos alquilados, camiones o furgones.
También son identificados como zonas de riesgo y encubridores de delitos contra menores los lugares como: discotecas, bares, billares, casinos, terminales de buses, tanto nacionales como internaciones y destinos turísticos frecuentados por extranjeros.
En el libro aparecen crudos relatos de víctimas como “Anita”, de 14 años, oriunda de Chinandega, quien estuvo secuestrada en “El Gallito”, en Guatemala y logró escapar.
A la niña le quedaron las huellas de la tortura a las que fue sometida, además de las violaciones sexuales. Era obligada a consumir droga. La niña aún no se recupera totalmente, pues su hermanita de 11 años no pudo escapar de los delincuentes.
La directora regional de Save The Children Suecia para América Latina, Ulla Armyr, dijo que en la investigación conocieron que en el país aún hay vacíos legales para combatir este delito.
En 2006, el departamento de delitos especiales de la Policía atendió 21 casos de víctimas de trata con fines de explotación sexual. En todo el año registraron 179 menores de 18 años desaparecidos, únicamente 29 retornaron a sus hogares
El segundo jefe de Auxilio Judicial, comisionado Marvin Ordóñez, indicó que han detectado casos de víctimas en El Salvador y Guatemala. En coordinaciones que han hecho con estos países a través de la Policía Internacional, han logrado recuperar a víctimas de este tipo de delitos. Confirmó que han detectado trata interna en los Distritos Tres, Cinco, Seis y Cuatro. También se señalan los municipios de Ticuantepe, Mateare y San Rafael del Sur.
La Procuradora Especial de la Niñez, Norma Moreno, aconsejó al Presidente de la República que introduzca con carácter de urgencia la reforma al Código Penal vigente para incluir los delitos de explotación sexual comercial.