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Noticias >> Política
Rosario Murillo. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Gobierno en contradicción por el aborto
Murillo dice que respetan prohibición, pero Ministro y Alcalde optan porque decidan los médicos
Ludwin Loáisiga López
politica@laprensa.com.ni
Marenco: que lo vean los médicos

El alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, dijo ayer que dejen el problema del aborto en manos de la medicina. “Para mí es un problema que debe ser resuelto desde el punto de vista médico. Eso que lo resuelvan los médicos, porque si la mujer se está muriendo y el médico tiene que operarla, tiene que operarla. Aquí le han querido dar como una connotación ideológica, religiosa, y para mí es un problema estrictamente médico”, sostuvo.

La primera dama de la República, Rosario Murillo, dijo ayer que el gobierno del sandinista Daniel Ortega respeta las leyes y la Constitución, incluyendo la desaparición de la figura del aborto terapéutico.

Pero el ministro de Educación, Miguel de Castilla, y el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, consideran que en el tema del aborto terapéutico debe revisarse caso por caso y que al final es una situación de “libre albedrío”.

De esa manera, las voces del gobierno sandinista no coincidieron ayer respecto a si están a favor o en contra de la penalización del aborto terapéutico.

“Nosotros tenemos una ley aprobada, está en la Asamblea Nacional. Nosotros somos respetuosos de las leyes y nos hemos comprometido a cumplir con las leyes en este país y es un compromiso que mantenemos”, aseguró ayer Murillo.

En octubre pasado, pocos días antes de las elecciones nacionales, la bancada sandinista respaldó una reforma al Código Penal, para eliminar la autorización del aborto terapéutico del artículo 165 del Código Penal vigente, tal como demandaban las iglesias Católica y Evangélica del país.

Sin embargo, algunos representantes del gobierno sandinista han ofrecido otras declaraciones, dejando entrever que están a favor del aborto terapéutico.

La ministra de Salud, Maritza Cuan, se inclinó hace días por “hacer todos los esfuerzos por evitar la penalización (del aborto terapéutico)”, según declaró a los periodistas.

Cuan también sostuvo que estaba interesada en un “cambio de leyes”.

“No podemos atender el aborto terapéutico porque la ley no lo permite, el camino que se sigue es el correcto, vamos a ver cómo cambiamos las leyes y ver cómo a través de nuestros colegas, los especialistas en atención de la mujer pueden orientar a los tomadores de decisiones”, señaló Cuan.

LA VOZ DE MURILLO

No obstante, Rosario Murillo reafirmó ayer que el gobierno respeta la legislación actual, la que ya no incluye la figura del aborto terapéutico.

“Hay un gobierno comprometido con la Constitución y con las leyes, en esa dirección vamos a marchar”, afirmó Murillo.

La también coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía indicó que también respetan las diversas opiniones que ha generado el espinoso tema del aborto.

“Somos claros y hemos sido claros durante la campaña y todo este tiempo. Hay leyes, somos respetuosos tanto de las opiniones que difieren sobre el contenido de las leyes, como de las leyes mismas; tenemos un compromiso con Nicaragua que es cumplir con las leyes y vamos a cumplir con las leyes, hay muchas opiniones, respetamos las opiniones, pero también hay algunos marcos jurídicos, marco legal que tenemos el compromiso de respetar”, explicó Murillo.

El fin de semana, representantes de la Iglesia Católica criticaron a quienes tienen “doble moral” en lo referente al aborto terapéutico, inaceptable para los religiosos.

LAS OTRAS OPINIONES

Sin embargo, el ministro de Educación, Miguel de Castilla, consideró que el aborto terapéutico es una acción de “libre albedrío” y que no debería formar parte de la política de Estado.

“Mi posición personal coincide con la que expresó Edén Pastora durante la campaña: es un problema de cada quien, está en el libre albedrío, está como creer o no creer en Dios, es un problema personal, de cada ser humano”, dijo De Castilla.

“Yo soy respetuoso del derecho de los demás, de la opinión de los demás, no creo que el Estado deba intervenir en eso, sino que cada persona y familia tomará las decisiones que crea convenientes (...) No creo que sea una política de Estado sobre eso, es como decir si están obligados o no están obligados a creer en Dios, creo que en eso no se debe meter el Estado”, continuó De Castilla.

En la misma línea se pronunció el alcalde de Managua, Dionisio Marenco, quien señaló que son los médicos quienes deben decidir en cada caso si es acertado o no practicar un aborto terapéutico.

“Para mí es un problema que debe ser resuelto desde el punto de vista médico. Eso que lo resuelvan los médicos, porque si la mujer se está muriendo y el médico tiene que operarla, tiene que operarla. Aquí le han querido dar como una connotación ideológica, religiosa y para mí es un problema estrictamente médico”, sostuvo Marenco.

El alcalde capitalino añadió que ya no es momento de efectuar consultas a los diversos sectores del país.

“El médico sabe qué hace y no podés ahora estar preguntado ni a la iglesia, ni al Frente (sandinista), ni a los liberales, ni a la Asamblea; ese es un problema en que está el médico con la persona, con su familia”, concluyó Marenco.

Distintas organizaciones no gubernamentales han introducido ante la Corte Suprema de Justicia más de 25 recursos por inconstitucionalidad, debido a la desaparición del aborto terapéutico.

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