Entre lágrimas de alegría, dos hermanos guatemaltecos se reencontraron este lunes después de 27 años de estar separados a causa de la guerra que vivió esta nación.
Margarito y Vicenta López Aguilar, ahora de 43 y 41 años respectivamente, volvieron a encontrarse después que en enero de 1980 se separaron debido a las masacres que estaba cometiendo el Ejército.
“Estoy muy alegre y contenta de haber encontrado a mi hermano”, dijo escuetamente Vicenta tras el reencuentro ante muchos periodistas en el centro de la capital.
“Ya no somos iguales, uno cambia (de fisonomía) porque nos vamos poniendo viejos, pero sí es mi hermano y estoy muy feliz”, agregó Vicenta, una indígena que vivió 13 años refugiada en Campeche, México, y retornó a Guatemala hace 12 años para asentarse en el sur de la capital.
Entre tanto, Margarito estuvo refugiado en Chiapas, México, y regresó a su natal Huista, Huehuetenango, en el norte del país, y afirma que “de ahora en adelante voy a tener comunicación con mi hermana, aunque sea por teléfono”.
Margarito y Vicenta desconocen si sus padres y otros nueve hermanos están vivos o muertos. Lo único que saben con certeza es que otros tres hermanos fueron asesinados por miembros del Ejército.