El Presidente mexicano, Felipe Calderón, afirmó el lunes en Londres que América Latina tiene dos alternativas: volcarse al futuro, que dijo es la decisión de México, o volver al pasado, que sugirió es la opción tomada por su colega venezolano Hugo Chávez, a quien no nombró.
“Latinoamérica está en una encrucijada, pero la decisión que tiene que tomar nuestro país no está entre derechas e izquierdas. Nuestro dilema está entre el pasado y el futuro”, afirmó Calderón en una reunión el lunes con líderes de las finanzas y la industria del Reino Unido.
“Tenemos que decidir si volvemos a la época de nacionalizaciones, de economías más centralizadas” o si “avanzamos hacia el futuro, hacia una democracia con garantías individuales y con seguridad para las inversiones”, subrayó.
“Tenemos que decidir si preferimos una dictadura personal, o si apostamos por la democracia”, insistió Calderón, en lo que se presagia será un nuevo diferendo entre Caracas y México, similar al ocurrido entre Chávez y el ex presidente Vicente Fox, que llevó a ambos países a retirar a sus embajadores.
Luego, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro Tony Blair, Calderón, quien asumió el poder el primero de diciembre entre una oleada de protestas, invitó a los gobiernos de la región a debatir sobre políticas públicas, “sin incurrir en descalificaciones personales”.
“América Latina necesita un debate serio sobre políticas públicas”, afirmó el mandatario, que ya había aludido a Venezuela este pasado fin de semana en el Foro Económico de Davos, comparando las decisiones económicas adoptadas en esos países con las que impulsa México, lo que provocó las críticas de Chávez.
“Señor Presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete”, dijo Chávez el domingo en su programa radiotelevisado ¡Aló, Presidente!, en el que tildó a Calderón de “caballerito”.
El lunes en Londres, Calderón continuó con ese tema, enfatizando sin embargo que el debate en la región no es acerca de personas o gobiernos.
“El debate en América Latina, y probablemente en el mundo, no es acerca de personas, o gobiernos, el debate es acerca de políticas públicas”, insistió Calderón, recalcando que la unidad de América Latina “no supone la uniformidad”.
“Debemos plantear con honestidad cuáles son las alternativas de políticas públicas que tenemos y cuáles son las que nos permitirán, a México y a América Latina, prosperar y llevar a nuestra gente a mejores condiciones de vida”, opinó el líder mexicano.
El primer ministro británico, interrogado a su vez en la rueda de prensa respecto a su posición sobre Chávez, resaltó que “concierne a los pueblos de cada país decidir qué gobierno quieren elegir”.
Por otra parte, en una operación de seducción en Londres ante los inversores británicos, Calderón presentó una imagen de México como un país que ha entrado en una “nueva era”, reiterando su compromiso de convertir a México “en uno de los mejores países en el mundo para invertir”.
El mandatario aseguró que su gobierno trabaja para volver su país en “la quinta economía mundial, en el 2040”, como vaticinó un análisis de la firma de inversiones Goldman Sachs. “Invertir en México es una buena decisión empresarial”, concluyó Calderón, que se reunió brevemente también con el líder opositor David Cameron.
Calderón viajó este lunes por la tarde a España, donde se reunirá con el rey Juan Carlos, el jefe del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, y empresarios españoles.