La oficina de asuntos cívicos del gobierno local de Shanghai está estudiando la creación de leyes que podrían suponer multas para los ciudadanos que sean sorprendidos utilizando palabras obscenas, informó ayer el diario Shanghai Morning Post.
El proyecto de ley sobre “los comportamientos de los ciudadanos en lugares públicos” se concluyó a finales de 2006, y la propuesta es discutida esta semana, durante el pleno del Congreso del Pueblo de Shanghai que se celebra desde el sábado.
En la metrópoli ya existen unas directrices oficiales sobre buenos modales.
“Si de veras se quiere evitar que los ciudadanos utilicen palabras obscenas es necesario establecer una ley con penas económicas para quienes no la respeten”, según dijo Luo Huarong, un legislador local.