El púgil nicaragüense William “Chirizo” González ha esperado mucho tiempo por una oportunidad de título mundial.
Seis años en el boxeo profesional, 20 triunfos y dos derrotas en un total de 22 combates, sendas victorias a nivel nacional, no le han permitido disfrutar de esa oportunidad que todos los boxeadores buscan en su carrera.
Sin embargo, su carrera podría girar bruscamente cuando el próximo 17 de febrero enfrente al mexicano Alejandro Valdez, en una pelea eliminatoria de la división gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
El ganador podría quedar en ruta a la corona gallo, en poder del mexicano Rafael Márquez, quien recientemente anunció que saltaría a la división superior.
Ese salto de Márquez le abriría las puertas a ese ansiado chance por un título del orbe, algo por lo que González ha trabajado duro en el gimnasio durante largos meses.
“Vamos a aprovechar al máximo esta oportunidad que se me brinda. Sé que pelear en México es difícil, pero la acepté porque quiero pelear pronto por un título”, dijo González, hermano mayor del también destacado peleador René González, premiado la semana pasada como el Boxeador del Año.
El mexicano Valdez cuenta con un palmarés de 17-2, con 13 nocauts.
El año pasado derrotó al leonés Adonis Rivas, pero González parece contar con el suficiente poder y calidad para sacar un resultado favorable aún peleando en Ciudad Obregón, México.
“Mi objetivo es trabajar duro en el gimnasio, para minarlo abajo y sacar una decisión favorable. Sé que será difícil, pero estoy trabajando para eso”, añadió.
Bajo las órdenes del entrenador Ramón “Chino” Gutiérrez, González realizó ayer una sesión de fogueo con Eusebio Osejo, un zurdo de mucha velocidad.
Aunque se vio un poco lento, González aseguró que aún no tiene por objetivo emplearse a fondo en estas sesiones de guanteo con Osejo, pero sí lo hará conforme se acerca la fecha del combate.
“Me parece que el mexicano Valdez no es un pegador, pienso que saldrá a boxear y moverse en el ring. Pero trataré de acabarlo temprano, con mi fuerte golpeo”, dijo el zurdo, dueño de una llamativa velocidad que le permitió intercambiar metralla con Johnny González en septiembre del 2005, en una de las peleas emocionantes de ese año.
Cierto que el nica perdió esa pelea, pero tumbó en dos ocasiones al mexicano antes de que éste se corona con el título gallo de la OMB.