Naciones Unidas. - La ONU conmemoró hoy por segundo año consecutivo el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, en una ceremonia en la que se hizo un llamamiento para acabar con el racismo, el fanatismo y la intolerancia.
Los representantes de los países de la ONU dedicaron un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del Holocausto en un emotivo acto en el que estuvieron presentes y explicaron sus experiencias algunos de los supervivientes de esa tragedia.
Se calcula que unos 6 millones de judíos murieron en los campos de concentración nazis, al igual que cientos de miles de personas consideradas indeseables por su origen étnico, creencias religiosas u otros motivos, incluyendo homosexuales y comunistas.
DEBEN CONFIRMAR COMPROMISO
Los países miembros de la ONU adoptaron en noviembre de 2005 una resolución que estableció que cada 27 de enero se conmemore a nivel mundial el aniversario de la liberación en 1945 de los campos de concentración nazi de Auschwitz por las tropas rusas.
Con motivo de la conmemoración, que se ha celebrado dos días después de la fecha, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que se encuentra de gira por África, envió un vÍdeomensaje en el que manifestó que este día debe servir también para reafirmar el compromiso de los países con los derechos humanos.
"Este recordatorio es un tributo a todos aquellos que perecieron. Pero también debe desempeñar un papel vital en nuestros esfuerzos para poner fin a la crueldad humana", declaró.
"Debe mantenernos atentos a los nuevos brotes de antisemitismo y otras formas de intolerancia, y es una respuesta esencial a todos aquellos individuos que claman que el Holocausto nunca pasó o fue una exageración", agregó.
Ban expresó su agradecimiento a las personas discapacitadas y los representantes de las comunidades gitanas de los Roma y Sinti, que fueron víctimas también de los nazis, y que estuvieron también presentes en la ceremonia.
ACONTECIMIENTO
El titular de la ONU explicó que precisamente se halla en Addis Abeba (EtiopÍa) en una cumbre de la Unión Africana (UA) para buscar una salida a la violencia que se vive en la región sudanesa de Darfur, que ha sido considerada por algunas organizaciones de derechos humanos como un genocidio.
Por su parte, la presidenta de la Asamblea General, Haya Rashed Al Khalifa, afirmó que los horrendos crímenes contra la humanidad no se pueden olvidar, pese a recordar que han pasado 62 años desde la liberación de los campos nazis.
"El Holocausto fue un acontecimiento histórico que no se puede negar. Sus consecuencias todavÍa se reflejan en el presente", puntualizó.
"Esta tragedia de la historia humana no debe volverse a repetir. A la vez que mantenemos viva la memoria del Holocausto, también debemos recordar la importancia de trabajar juntos por un futuro mejor y un mundo compartido por todos", añadió.
Al Khalifa indicó que se deben aprender las lecciones del pasado, especialmente porque el odio, el fanatismo y el racismo están aún a la orden del dÍa, y lamentó que otros horrores en los años recientes no se hayan podido frenar.
El embajador de Israel ante la ONU, Dan Guillerman, agradeció en el acto el apoyo de los países de la Asamblea General por recordar este hecho histórico que sufrieron los judíos, especialmente en un momento en el que el antisemitismo, el racismo y la xenofobia están aumentando en el mundo.
El diplomático israelÍ criticó a Irán por negar el exterminio nazi, y pidió mayores esfuerzos en educación para enseñar a los niños a combatir el odio y la intolerancia, asÍ como a respaldar los principios fundamentales de los derechos humanos.