Una panga comercial, cargada de 18 pasajeros, que se transportaba de ciudad El Rama hacia Bluefields, se hundió cerca de la comunidad rural de Río Kama, jurisdicción del municipio de Kukra Hill, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), cuando chocó contra un tronco sumergido en el fondo del agua.
La información fue dada a conocer a LA PRENSA por una fuente oficial del Distrito Naval Atlántico (DNA). El naufragio ocurrió a eso de las 7:20 a.m., de ayer cuando la lancha capitaneada por Miguel Sanarrusia, chocó contra un tronco hundido y la panga se ladeó hasta hundirse.
“Veníamos tranquilos en la panga cuando sentimos un golpe, la panga se inclinó a un lado, el agua comenzó a entrar y se hundió”, declaró el pasajero Juan Díaz.
Sin ayuda
El pasajero relató que después de hundirse la nave rápida, otras dos lanchas ligeras cargadas de pasajeros, pasaron, vieron la emergencia de la gente y sin embargo no se detuvieron para dar auxilio.
“Nos estábamos hundiendo, pasaron, nos vieron, se detuvieron un rato pero no sacaron a nadie del agua, a pesar que vieron que nos estábamos ahogando”, se quejó Díaz.
Agregó que la gente estaba pidiendo auxilio, llorando, en medio de la desesperación. “Yo venía con mi esposa y mi hija de 11 años, tenía que ver por las dos; me molesta que las pangas no se hayan detenido, pasamos quince minutos en esa situación hasta que pasó otra panga y nos ayudó”, indicó.
Conocimos que el panguero que auxilió a los náufragos es Rafael Sanarrusia, tío de Miguel, quien se transportaba en otra lancha rápida hacia El Rama, con unos 18 pasajeros.
“Él cuando nos vio se hizo a un lado, bajó a sus pasajeros a la orilla del río y luego se dirigió a ayudar a los que todavía estábamos en el agua”, comentó otra pasajera.
En los mismos términos se refirió la pasajera accidentada Victorina Villalta, quien todavía remojada, dijo asustada que logró salvarse nadando hacia la orilla del río.
Conocimos además que la panga de 200 caballos de fuerza, con 18 pasajeros y un tripulante, es propiedad de la señora Jenny Alaniz, afiliada a la empresa de Transporte Acuático de Wendelyn Vargas Chavarría.
Las autoridades del Distrito Naval del Atlántico informaron que durante el percance no hubo víctimas que lamentar, sólo pérdidas materiales.