Jeffrey Borer, sentenciado a arresto domiciliario por videograbar secretamente a Michael Jackson a bordo de una avioneta privada hace cuatro años, está cumpliendo su condena en un hotel de lujo.
Ha sido condenado a seis meses en el hotel Ritz-Carlton porque su casa tiene problemas de moho y su esposa es alérgica a esos hongos, dijo su abogado Lloyd Kirschbaum.
“Todo está en regla con el departamento de libertad vigilada”, señaló el abogado al diario Los Ángeles Times.
El hotel tiene un restaurante, un spa y dos canchas de tenis.