La Iglesia católica de Nicaragua fustigó ayer por parejo a las autoridades del país, al rechazar la concentración del poder en una sola persona, los elevados salarios de los funcionarios públicos y la doble moral en torno al espinoso tema del aborto.
El vicario de la Arquidiócesis de Managua, Masaya y Carazo, sacerdote Bismarck Conde, indicó ayer que es peligrosa la concentración del poder en un solo individuo.
El prelado también recordó que la violación a la independencia de un poder del Estado a otro, ha provocado muchas dictaduras en Latinoamérica.
“Querer concentrar en una sola persona el poder no es bueno, creo que cada institución tiene su propia autonomía, sus propias leyes”, dijo Conde al finalizar ayer la misa dominical en la Catedral de Managua, lo que fue interpretado como una alusión al Presidente de la República, el sandinista Daniel Ortega.
Representantes de la oposición al Gobierno, liberales y sandinistas disidentes, aseguran que Ortega está interesado en concentrar más poder.
Ortega ya logró mayores facultades con una reforma a la Ley 290, de organización del Poder Ejecutivo, mediante la cual el Presidente asumió potestades más directas sobre la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua, además de que recibió facultades para crear mediante decretos secretarías o consejos.
Ortega también logró una prórroga a la Ley Marco, que mantendrá suspendida hasta el 20 de enero del 2008 una serie de reformas constitucionales que recortan atribuciones al Poder Ejecutivo, referente al nombramiento de ministros de Estado y miembros del cuerpo diplomático.
Al respecto, Conde sugirió a las autoridades aprobar leyes justas y patrióticas para evitar una dictadura.
“Deben aprobarse leyes de acuerdo con nuestra Patria, creo que lo mejor son leyes justas y que no se vaya a implantar, porque mucho daño ha hecho en muchos pueblos latinoamericanos, es tal vez una dictadura”, señaló Conde.
Miembros de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) sostienen que Ortega intentará obtener mayores poderes, mediante proyectos de ley que enviará al Poder Legislativo para su aprobación.
El padre Conde exhortó a las autoridades a respetar la independencia y autonomía entre los poderes del Estado.
SALARIOS SIGUEN POR LAS NUBES... Y POR LOS SUELOS
Las críticas de la Iglesia católica se extendieron a todos los poderes del Estado, al mencionar Conde que un salario equivalente a tres mil dólares mensuales para los más importantes funcionarios públicos no se ajusta a la realidad de los demás obreros, que trabajan 12 horas al día y reciben 1,100 córdobas al mes (60 dólares aproximadamente).
“Todavía es mucho, en un país bastante pobre. Todavía es un gran salario, habría que revisar para ver si se bajan un poquito más”, sugirió Conde.
El presidente Ortega anunció esta semana que en el Poder Ejecutivo el máximo salario neto, el del propio mandatario, será de 3,200 dólares.
El diputado sandinista Gustavo Porras también introdujo al parlamento una iniciativa de regulación salarial que deje en tres mil dólares mensuales el pago neto (libre de impuestos y retenciones) a los funcionarios más importantes del Estado.
“Un trabajador que pasa 12 horas, de seis a seis, asoleado, un trabajo fuerte, y que gane 1,100 córdobas, pues, no le abarca ahorita para el arroz y los frijoles. Cuántos papás estarán pensando que tienen que recoger tal vez tres mil córdobas para cuatro hijos que entran al colegio”, comentó Conde en la Catedral de Managua.
“Que se revise, que los expertos en economía, gente que sepa, que haya un salario justo, pero todavía tres mil dólares lo miramos bastante, somos el segundo país más pobre de Latinoamérica y es un salario muy alto para ellos”, añadió el religioso.
El proyecto de ley de regulación salarial, propuesto por Porras, no afecta otros beneficios de los funcionarios públicos, como la gasolina, vehículos asignados, compra de vehículos libres de impuestos y los 400 mil córdobas anuales que reciben los 92 legisladores nicaragüenses para “gastos sociales”.
“Recordemos que todo eso sale de los impuestos del pueblo y el pueblo siempre está viendo, tiene los ojos puestos en los funcionarios públicos. Qué hacen, qué no hacen, en qué invierten el dinero, si en verdad lo que se dan para obras sociales, para becas, para comedores infantiles, para asilos de ancianos, si en verdad este dinero se utiliza para estas obras o en realidad se esfuma”, alertó el prelado.
EL ABORTO Y EL CARDENAL
Conde también se refirió a las declaraciones del cardenal Miguel Obando, quien sugirió crear un foro público para debatir el tema del aborto, al que la Iglesia católica se opone con firmeza.
“Él (Obando) ha dicho una opinión, la respetamos, pero como Iglesia decimos no al aborto y sí a la vida”, precisó Conde.