La finca La Palmerita de 750 manzanas que el Gobierno, presidido por el ahora reo Arnoldo Alemán, asignó a 204 familias desempleadas del café del norte del país, quedó solamente en manos de 153 personas.
Aunque algunos dirigentes que abandonaron la propiedad denuncian que fueron despojados del lugar por organismos que funcionan en occidente, éstos y los pobladores que están en posesión de la tierra lo niegan.
La finca ubicada en la comunidad El Terrero, Malpaisillo, fue asignada a 204 familias campesinas originarias de El Tuma-La Dalia y Matagalpa, las cuales quedaron desempleadas por la crisis cafetalera que se agudizó en el año 2001 y obligó a los caficultores a prescindir de los obreros en las haciendas.
Bertha Salinas Herrera, dirigente de 117 familias que fueron ubicadas por el Gobierno en La Palmerita, dice que la mayoría de sus representados fueron excluidos por estos organismos, a los cuales señala de beneficiarse con las cosechas de ajonjolí y trigo producidas en la propiedad.
“Los ONG trabajan unidos”, dice Salinas, mientras que Iván Salgado Flores y Vidal Manzanares Huerta, representantes de otro grupo de las 204 familias, hicieron señalamientos similares. Pero esto es rechazado por las entidades no gubernamentales y los habitantes.
Salinas refirió que el acuerdo entre los desempleados del café y el Gobierno comprendía la entrega de tres manzanas de tierra, un paquete tecnológico que incluyera semillas e insumos para producir y un plan techo.
Aunque fueron llevados al lugar, el Gobierno nunca tituló la propiedad a favor de las 204 familias y, según Salinas, quedaron abandonadas.
Los habitantes de La Palmerita aducen que también hubo mala organización por parte de los líderes de la comunidad.