Hace 15 días el pequeño Denis René Espinoza Andrade, de 13 años, resultó con quemaduras de tercer grado en el 80 por ciento de su cuerpo.
Los médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz han hecho lo posible por mantenerlo “estable dentro de la gravedad”, pero en Nicaragua faltan recursos técnicos para aplicarle los injertos sintéticos que necesita. Por eso partirá hoy hacia un hospital de Boston, Estados Unidos.
El 14 de enero Denis René y su padre, Orlando Espinoza, probaban el funcionamiento de la bomba de gasolina de su taxi.
Orlando, diabético, de 66 años, no se sintió bien y fue a descansar. “No podía ni caminar”, recuerda.
“Después llegó el niño y me dijo 'papa, ya bajé el tanque y saqué la bomba, probémosla’”, cuenta el afligido padre.
“Yo no me fijé que en el pegue de la bomba estaba floja una línea. Esa fue la chispa que saltó, explotó”, relató ayer a LA PRENSA.
“Yo me apagué rápido (el fuego) con una camisa y apagué el carro porque iba avanzando (la llama) para atrás y ahí estaban otros carros y el tanque con gasolina”, agregó.
El niño corrió hacia el baño y abrió la llave del grifo. Cuando el padre llegó a socorrerlo aún tenía llamas en su cuerpo.
FALTA DE RECURSOS
Orlando Espinoza es un taxista que habita en el barrio San Sebastián, de Managua. Trabajó 16 años en el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y ahora está jubilado y con el taxi en mal estado.
Hasta el día de la tragedia, Luz Andrade Aguilera, la madre del menor, trabajaba en Costa Rica. Se vino y hoy ambos están desempleados.
Orlando pide que si alguna persona desea ayudarles, le localicen del Cosep cuatro cuadras al Norte.
MÉDICOS HACEN LO QUE PUEDEN
La pediatra Carmen Moreno, del Hospital Fernando Vélez Paiz, explicó que la urgencia para que el niño sea trasladado a un hospital extranjero se debe a que en Nicaragua no existen los recursos para practicar injertos sintéticos, una técnica que se realiza desde hace más de una década en el resto del mundo.
“Cuando un niño se quema el 25 por ciento de la piel, hay piel sana de dónde agarrar, pero en este caso no hay con qué cubrirle la piel quemada”, aclaró la doctora Moreno.
Gracias a gestiones realizadas por la dirección del Hospital Fernando Vélez Paiz y la Asociación Pro Niños Quemados (Aproquen), Denis René será trasladado hoy en un avión del Ejército de Estados Unidos. Los médicos aseguran que el menor está estable y puede viajar.