Cuentas bancarias que van desde los 50 mil córdobas hasta 700 mil córdobas son las que financiarán la pintura para borrar los rótulos de los institutos escolares autónomos.
De acuerdo con Miguel de Castilla, Ministro de Educación, estas “jugosas” cuentas son producto de la autonomía escolar, del dinero que les fue sacado a los padres de familia de sus bolsillos.
“El cambio de nombre debió haber sido desde el 2002, desde ese año debieron haberlos mandado a quitar. Esperamos solucionar el problema del nombre que deberán tener los colegios cuando les enviemos la nueva nomenclatura”, afirmó De Castilla.
Manifestó que los nombres que llevarán los centros ha comenzado una discusión interna en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) porque hay colegios públicos y hay “híbridos”.
“Hay centros de educación primaria, centros de educación preescolar públicos, y hay institutos nacionales, pero estamos viendo cómo llamar a los que tienen primaria y secundaria, porque el término colegio lo usan también los colegios privados”, explicó De Castilla.
“La mayoría de los colegios tienen cuentas bancarias, algunas muy jugosas. Hay una hasta de 700 mil córdobas.
José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua, estuvo de acuerdo con De Castilla en que los cobros y las cuentas bancarias son un “elemento de perversidad de la autonomía escolar”, pero difirió en el origen de las cuentas.
Según Zepeda, “este dinero es del Estado, es de las transferencias por la falta de control que existía en los colegios”.
Señaló que algunas de las cuentas se alimentaron porque el MECD daba la transferencia a los bancos y como los directores de colegios “inflaban” la matrícula, iban guardando este dinero.