Más de 250 personas murieron ayer en las cercanías de Nayaf (150 kilómetros al sur de Bagdad) en feroces enfrentamientos entre rebeldes locales y fuerzas conjuntas del ejército iraquí y el estadounidense, según informaron fuentes de la seguridad en la provincia.
Los enfrentamientos, “que aún no han terminado”, según la fuente, han conseguido frustrar un atentado que un grupo hasta ahora desconocido e identificado como “Los Soldados del Cielo” tenía previsto perpetrar contra los santuarios chiíes de Nayaf y Kerbala, estos días repletos de cientos de miles de visitantes.
Cae helicóptero de EE.UU.
Asimismo, las fuentes confirmaron la caída de un helicóptero de combate estadounidense durante los enfrentamientos, sin que se haya podido confirmar las causas.
Los enfrentamientos se libraron en el barrio de Zarqa, al norte de Nayaf y primero el ejército iraquí atacó el campamento de “Los Soldados del Cielo”, pero ante la intensidad de los combates, tuvo que pedir ayuda al ejército estadounidense, que no dudó en emplear la aviación y bombardear el campamento.
Los restos de los tripulantes fueron recuperados, dijo una declaración norteamericana.
El saldo provisional de víctimas en el ejército iraquí es de tres muertos y 21 heridos, mientras que los 250 muertos entre los rebeldes son de momento “cálculos”, y de hecho sólo se han contabilizado hasta el momento 54 cadáveres.
Obuses sobre escuela sunita
Obuses de mortero cayeron ayer en una escuela de niñas en un barrio mayoritariamente sunita en la capital, matando a cinco pupilas e hiriendo a otras 20.
Horas después del ataque, padres de las niñas lloraban al ser colocados los cuerpos en ataúdes de madera. La policía dijo que cuatro niñas murieron instantáneamente y otra más tarde.
Ningún grupo se hizo responsable del ataque, pero la organización suní Conferencia General del Pueblo de Irak culpó a las milicias chiís vinculadas con las fuerzas de seguridad del gobierno.
El grupo dijo en un comunicado que los obuses tenían marcas de fábrica de Irán, país al que Washington acusa de apoyar las milicias chiís.