El Príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camila Parker Bowles, recibieron el saludo de multitudes durante una visita por los sitios más emblemáticos de la ciudad de Filadelfia (Pensilvania).
Escoltados por una caravana de policías, la pareja viajó en una limusina hasta Independence Hall, donde fueron recibidos por centenares de personas que se congregaron desde tempranas horas y ondeaban las banderas de EE.UU. y Gran Bretaña.
La pareja visitó además la Campana de la Libertad y el Centro Nacional de la Constitución, que incluye las estatuas de bronce de los signatarios del histórico documento.
Posteriormente, la pareja se reunió con artistas y líderes comunitarios que participan en un proyecto de murales en el sector de Mantua, en la parte occidental de la ciudad.
Ambos también participaron en una mesa redonda sobre desarrollo urbano en el recinto del International House, que forma parte de la Universidad de Pensilvania.
Según el diario Philadelphia Enquirer, el Príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles contemplaron un mural de dos pisos titulado La lectura es un viaje y creado para fomentar el hábito de la lectura.
El mural, ubicado entre las calles 40 y Penngrove, destaca a una niña afroamericana con un libro en la mano, del que emanan mariposas, pájaros y peces.
La pareja también se reunió con una veintena de estudiantes de la escuela primaria William Loeshel, que posteriormente entregó a Camila un regalo con la insignia del centro escolar.
El hijo de la reina Isabel II de Inglaterra recibirá en la Gran Manzana el galardón Ciudadano Medioambiental Mundial que otorga la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.
El premio, en reconocimiento a la labor de Carlos en el área de diseño urbano, será entregado por el ex vicepresidente de EE.UU., Al Gore.