Siete militares estadounidenses murieron en Irak, en una serie de ataques con artefactos explosivos, informó el ejército de Estados Unidos.
Los militares resultaron muertos en diferentes ataques cometidos mediante bombas colocadas al borde de carreteras, según la misma fuente.
Tres soldados murieron y otro resultó herido cuando un artefacto artesanal explotó cerca de su vehículo, al norte de Bagdad, precisó un comunicado del ejército estadounidense.
La unidad a la que pertenecían los soldados fallecidos llevaba a cabo una misión de escolta de seguridad, añadió la nota, sin indicar el lugar preciso donde ocurrió el suceso.
El viernes, dos militares murieron en dos explosiones diferentes ocurridas en la provincia de Diyala, al norte de Bagdad. En una de las explosiones también sufrieron heridas tres soldados.
El jueves, dos soldados estadounidenses fallecieron en el este de Bagdad cuando una bomba explotó al paso de su patrulla. Otros dos resultaron heridos en el ataque, según el comunicado.
Al menos 3,068 estadounidenses, entre militares y personal asimilado, han muerto en Irak desde la invasión de este país en 2003, según un balance de la AFP basado en cifras del Pentágono.