Decenas de miles de manifestantes estadounidenses, entre ellos la actriz y activista Jane Fonda, exigieron ayer el retiro de las fuerzas de Irak, luego de que el Congreso expresó esta semana un renovado escepticismo sobre el rumbo de la invasión militar.
Fonda y otras celebridades, media decena de congresistas y manifestantes procedentes de varios estados se sumaron a la protesta en la capital estadounidense bajo un cielo soleado.
“El silencio ya no es opción”, declaró Fonda mientras los manifestantes la vitoreaban.
Fonda, una vigorosa activista contra la guerra de Vietnam, estuvo ausente de las protestas antibélicas durante 34 años.
“Muchas gracias por desplegar tanto coraje y por dar la cara a este gobierno tan malicioso y vengativo”, dijo la actriz.
Fonda hizo un paralelismo con la guerra de Vietnam y mencionó la ceguera ante la realidad en el campo de batalla... “sin consideración alguna a nuestro enfoque para reconstruir un país que destruimos”. Empero, destacó que esta vez que los soldados, ex combatientes y sus familiares se han pronunciado con mayor insistencia en contra de la guerra de Irak.
La manifestación que comenzó en el National Mall —el gran parque entre la Casa Blanca y el Capitolio— transcurrió pacíficamente, aunque unos 300 manifestantes intentaron entrar en el Congreso.
La Policía motorizada trató de detenerlos y varios agentes pelearon con algunos de los manifestantes que habían intentado levantar barricadas ante la escalinata principal. La Policía impidió la entrada de los manifestantes en el edificio.
Pagarán el precio
El actor Sean Penn dijo que los legisladores pagarán un elevado precio en las elecciones del 2008 si no adoptan una posición más firme que simplemente aprobar una resolución no vinculante contra la guerra, lo que no ha hecho el Congreso.
“Si no redactan una resolución tan vinculante como los muertos en la guerra, no respaldaremos a esos políticos”, indicó Penn. Hablaron después sus colegas Susan Sarandon, Tim Robbins y Danny Glover.