Un grupo de hombres desconocidos invadió con violencia la noche del martes una parcela de tierra, perteneciente al Complejo Turístico Marina Puesta de Sol, ubicado en Aserradores, a 35 kilómetros de Chinandega.
Roberto Membreño, representante de los socios de ese proyecto de fuerte inversión extranjera, dijo a LA PRENSA que la toma de tierras pone en peligro la tranquilidad con que se deben manejar los negocios de atención a visitantes.
“Además que violenta los derechos a la propiedad, la invasión se localiza en los reservorios de agua potable, que se utilizarían para el verano”, dijo Membreño, al poner un amparo a la posesión en la Policía de Chinandega.
En su declaración, Membreño agregó que se ha identificado a una persona que dice llamarse Eddy Jerez Lacayo, quien ha advertido a través de mensajes con miembros de los cuerpos de seguridad del hotel que no se atrevan a sacarlos, porque tienen armas de guerra.
“Tenemos 16 años que los ricos se apoderan de los inmuebles de los pobres”, habría dicho Jerez, quien asegura tener títulos de propiedad.
Desde hace dos años, Chinandega resaltó como el departamento con relevantes conflictos agrarios que cobraron la vida de cinco personas, tres en la zona urbana de Chinandega y dos en el área rural de El Viejo.
El más impactante fue la invasión de tierras, más de 16 manzanas, que pertenecen a Milton Castillo, sitio donde durante se ordenó el desalojo por la fuerza murieron los precaristas Walter Arata, Walter Estrada y Adilia Rivera.
El área donde se ubica el complejo fue comprada por los inversionistas a los representantes de una cooperativa de pesca, colateral al Frente Sandinista de Liberación Nacional, la cual recibió apoyo de la comunidad danesa y posteriormente la vendieron a Membreño, contando con el aval de los otroras alcaldes sandinistas, Narciso Salazar y Alcides Morales.
“Es un acto aislado de unos cuantos”, dijo Membreño quien está confiado en el discurso del Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que dijo respaldar las políticas de seguridad y la oportunidad de gobernar en paz.
“Que gente armada perturbe con allanamientos inesperados y por la fuerza, no creo que obedezca a la voluntad de Ortega, insistió Membreño.