El nuevo procurador Hernán Estrada Santamaría aseguró ayer que dará trámite a unas 16 denuncias interpuestas en la Procuraduría General de la República (PGR), sobre casos de supuesta corrupción del gobierno anterior.
El funcionario señaló que a todas esas denuncias le darán el debido trámite de ley y que ha girado instrucciones para que a la mayor brevedad posible sean remitidas a las instancia que corresponda.
Entre esos hechos, mencionó las denuncias de supuestas irregularidades detectadas en el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), la Empresa Nacional de Puertos (ENP) y el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC).
En rueda de prensa, el funcionario aseguró que su administración será muy distinta a la del ex procurador Alberto Novoa, pues se esforzará por mejorar los mecanismos de lucha contra la corrupción y no dejará en el abandono los casos que están pendientes de resolver.
Expresó que de acuerdo a lo que ha observado, en los anteriores gobiernos se cometieron muchos abusos en contra del Estado que no se enfrentaron con la debida entereza por falta de coordinación y de voluntad de los gobernantes.
UNA FARSA
Según el procurador Estrada Santamaría, por esa y otras razones, cree que la lucha contra la corrupción que supuestamente impulsó el gobierno del ex presidente Enrique Bolaños, fue sólo una farsa.
“Nos engañaron a los nicaragüenses y se desperdiciaron los recursos en la Procuraduría en la atención de unos cuantos hechos que al final no se le dieron continuidad”, dijo.
Agregó que cuando recibió la institución encontró alrededor de 340 casos pendientes de resolver y que en su oportunidad fueron denunciados por la Contraloría General de la República e investigados por la Dirección de Auxilio Judicial.
Estrada Santamaría dijo que uno de sus primeros actos en la institución fue confirmar en sus cargos a los procuradores de las distintas áreas porque considera que éstos tienen mucha experiencia y conocimientos que pueden ser utilizadas en los propósitos de la Procuraduría.
CANIBALISMO ESTATAL
Como parte de la corrupción, señaló que el gobierno anterior prefería pagar grandes cantidades de dinero a abogados privados en la elaboración de escrituras por concesiones públicas y no utilizar a los notarios del Estado que se encuentran en la PGR.
“De esa forma no se puede ahorrar recursos. Es una especie de canibalismo donde el Estado se consumió a sí mismo por encima de la PGR, que estuvo relegada, dizque para la lucha contra la corrupción y eso era una farsa”, dijo.
Denunció también que en esa institución existían grandes salarios para unos pocos funcionarios, que oscilaban entre los 7, 8 y hasta 12 mil dólares mensuales.