El control que el Gobierno de Venezuela mantiene sobre las divisas tiene en problemas a algunas empresas costarricenses, lo que ha provocado que las autoridades de Costa Rica realicen consultas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para determinar si la restricción que impone a ciertos productos y la dificultad para obtener divisas (dólares), representa una barrera comercial.
Marco Vinicio Ruiz, titular de Comercio de Costa Rica, dijo a la prensa nacional e internacional que la consulta es extraoficial, ya que se utilizan canales diplomáticos para solucionar este problema.
Entre noviembre y diciembre del 2006 Venezuela restringió la venta de divisas a firmas ticas, lo que impide pagar en dólares a sus proveedores extranjeros.
Consultado al respecto Horacio Brenes, nuevo titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), dijo que Nicaragua no tendrá esos problemas con los venezolanos por ser un “gobierno amigo”, a propósito de la reciente adhesión de Managua a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que integran también Venezuela, Bolivia y Cuba.
La Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) de Venezuela es la entidad que avala la venta de dólares a importadores, ya que el Gobierno del presidente Hugo Chávez ejerce un control sobre la divisa estadounidense.
Cuando una empresa venezolana quiere comprar, es decir traer un artículo desde otro país, pide una factura proforma a la empresa exportadora y la envía a Cadivi, que debe autorizar el desembolso de las divisas. Sin este mecanismo no se puede importar ningún producto.
Costa Rica cuenta desde 1986 con un Acuerdo de Comercio de Alcance Parcial con Venezuela, que exonera de impuestos a una amplia lista de productos.
Esta situación afecta a algunos productos costarricenses, a pesar de que el Cadivi aprobó su importación.
Costa Rica tiene una balanza comercial negativa con Venezuela. Le vende 31 millones de dólares y le compra 475 millones.
El titular del Mific dijo a LA PRENSA que los convenios suscritos con Venezuela, en el marco del ALBA, son convenios “de dos países muy amigos”.
“De esos convenios sólo ganancias vamos a tener los nicaragüenses”, explicó Brenes sin entrar en detalles de cuáles serán los mecanismos de intercambio comercial.
Brenes manifestó que el comercio con Venezuela será un comercio que va de gobierno a gobierno, ya que “no es lo mismo negociar con alguien que te es adverso, que con alguien que es amigo”, indicó Brenes.
Pero añadió que los empresarios privados también podrán hacer negocios con los venezolanos, sin mencionar cuáles serán los términos de intercambio.
Nicaragua tiene una balanza comercial negativa con Venezuela. En el 2003 Nicaragua exportó a Venezuela 0.9 millones de dólares e importó 183.2 millones. En 2004 Nicaragua exportó 1.4 millones de dólares e importó 283.5 millones de dólares. En 2005 el intercambio creció y Nicaragua vendió a Venezuela 3.4 millones de dólares y compró 309.2 millones.