El gobierno manifestó hoy que busca los mecanismos apropiados para destrabar la situación de dos empresas petroleras estadounidenses que recibieron concesiones de exploración en el Caribe nicaragüense, pero que no han iniciado operaciones por problemas legales.
El ministerio de relaciones exteriores informó el miércoles en un comunicado que el canciller Samuel Santos se reunió recientemente con el gobierno local para buscar una solución al problema "lo antes posible y de la mejor manera para las partes".
El gobierno del ex presidente Enrique Bolaños aprobó en abril y mayo de 2006 concesiones de exploración petrolera a las empresas norteamericanas Infinity Inc., de Kansas y MKJ Exploraciones Internacionales S.A., de Luisiana.
Pero el gobierno de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) se opuso y argumentó que no estaba claro lo que se estaba aprobando. Cuatro meses después recurrió ante la Sala Civil del Tribunal de Apelaciones de la región, que admitió el Recurso y mandó a suspender el acto.
CANCILLER CONSULTARÁ
La Cancillería dijo que las autoridades autónomas insistieron sobre el impacto que podrían tener esos proyectos en la plataforma continental del país, rica en pesca y en potencial turístico.
Agregó que Santos se comprometió a consultar con las comunidades a buscar mecanismos para dar continuidad al proceso de concesión de exploración petrolera con base en la Ley de Autonomía.
Infinity recibió dos cuadrantes de cuencas para las labores de exploración en 2.291 kilómetros cuadrados y MKJ 3.330 kilómetros cuadrados
MKJ dijo en esa ocasión en un comunicado que el contrato era para la exploración y explotación de petróleo y reservas de gas natural por un período de seis años y un período de producción de 30 años.
Ambas compañías depositaron 342.000 dólares que debían invertir en el primer año de estudios.