“Hoy vamos a hacer un collar de caramelos”, dijo la psicóloga a los dos niños que atendía en una tarde calurosa. Ellos, emocionados, empezaron a decir que harían distintos diseños y que luego se los comerían toditos. La habitación, más que un consultorio psicológico, parecía una aula de preescolar pintada de colores llamativos, en la que había un closet lleno de materiales dispuestos para ser utilizados sobre una mesa repleta de acuarelas, pinceles y papel, ubicada en el centro de la sala.
La escena anterior se produjo en una sesión de terapia de arte, una de las muchas técnicas terapéuticas que han incursionado en los últimos años en territorio nicaragüense. La terapia de arte es un método desarrollado en Estados Unidos que se reconoció como profesión en la década de los años cuarenta. Ésta consiste en que los pacientes (en su mayoría niños) hacen manualidades mientras los psicólogos platican con ellos para evaluarlos.
Según la licenciada Gloria Castellón, quien desde hace un año implementa este método en nuestro país, el arte sirve de instrumento para que los niños cuenten sus problemas porque se distraen y se olvidan que están con un psicólogo.
En su mayoría los pacientes son hiperactivos, depresivos o carecen de paciencia. El arte los recrea y les ayuda a controlarse un poco, facilitando el trabajo.
CANTANDO Y CONTANDO
Dentro de la terapia de arte está la músico terapia, la que utiliza la música para estimular a la persona. En Nicaragua, el cantautor Danilo Norori desarrolló a finales de los noventa, la Cantarapia (canto-terapia), una técnica que combina música, teatro y equipos audiovisuales, ésta va más allá de la músico terapia.
La terapia que implementó Norori sirve para prevenir el consumo de sustancias narcóticas, entre ellas, el crack y la cocaína. Según el cantautor, la cantarapia les da a conocer las consecuencias de las drogas a las personas que no la han probado. Y a los dependientes les sirve para reaccionar ante la situación.
FORMA DE VIDA
Otra de las técnicas es la biodanza, que aunque no está relacionada estrictamente con la terapia de arte, tiene que ver con el arte de bailar. En ésta no se mueven al ritmo del reggaetón, salsa o merengue, pero lo disfrutan más o igual que si estuviesen en una discoteca.
En un centro de capacitaciones en Managua, un grupo de adultos formaban un círculo y se movían al ritmo de la música. Ellos no aprendían ningún paso establecido, sino que se movíancomo mejor les parecía.
Sus manos se movían lentas como si en vez de brazos tuviesen alas. Además de la música se concentraban en escuchar su propia respiración.
La biodanza es una técnica dinámica para trabajar el cuerpo y a la vez crear en el individuo una filosofía de vida. Ellos se centran en la vida y las emociones y lo básico es que desarrollan la afectividad, el compañerismo. Es decir, una buena relación con el entorno.
Alberto Sánchez, psicólogo, explica que la biodanza surgió en Nicaragua desde inicios del año pasado, y como es algo muy reciente, son pocas las personas que la practican.