Las nuevas autoridades que norman el sector energético nacional han eludido hasta la fecha la búsqueda de soluciones para sortear el impacto que tendrá en la tarifa de energía, las operaciones combinadas de las generadoras nicaragüenses con los módulos de generación energética dispuesto por la empresa Petróleos de Venezuela (Pdvsa).
Se desconoce cuánto puede encarecerse el costo de la energía por incrementar más el parque de generación eléctrico en el país que opera con hidrocarburos, con la llegada de estos módulos con los cuales el gobierno pretende enfrentar la crisis de racionamientos que se proyecta para marzo y abril próximos.
La distribuidora eléctrica española Unión Fenosa actualmente ya está comprando 60 megavatios a dos generadoras guatemaltecas que también operan con derivados directos de los hidrocarburos, sumado a la conocida realidad de que el 80 por ciento de la generación energética del país depende del búnker fuel oil o el diesel para operar.
A esto hay que agregar que los módulos de generación aportados por de Pdvsa, con capacidad para generar 60 megavatios, necesitan diesel para operar.
Estos factores combinados crean un escenario propicio para desencadenar un nueva brecha entre los gastos que hace Fenosa para comprar la energía, y el porcentaje de éstos que son cubiertos por la actual tarifa.
En diciembre pasado, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) ya rechazó una solicitud de incremento de 3.5 por ciento de parte de Fenosa.
Jorge Katín, Gerente de Comunicaciones de Fenosa, confirmó que la trasnacional española no ha recibido ninguna información clara tanto de Enel como de Albanic acerca del precio de venta de la energía suministrada por los módulos de generación de Pdvsa.
“Unión Fenosa lo único que espera es que la energía aportada por Enel o Albanic sea vendida al precio promedio de mercado que se ha estado pagando, que actualmente con el descenso en los precios de los combustibles, anda por un poco más de los 100 dólares el megavatio hora”, señaló Katín.
Tanto el presidente de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Ernesto Martínez Tiffer, como el Gerente de Alba Petróleos de Nicaragua (Albanic), José Peña, adujeron estar en constantes reuniones de trabajo que les imposibilitaban atender nuestras inquietudes.
El Ministro de Energía de Hidrocarburos, Emilio Rappacciolli, por su parte, no respondió nuestras llamadas a su teléfono móvil.
Uno de los objetivos pretendidos con la importación de diesel venezolano era paliar los problemas de racionamiento provocados por la insuficiencia financiera de Fenosa para pagar la energía suministrada por las generadoras.
Esto se pretendía lograr aprovechando los mecanismos concesionales con los cuales el diesel sería importado de Venezuela.
Pero la falta de un suministro periódico formal por medio de los embarques de Venezuela y la poca información referente al uso de ese diesel en lo que concierne al sector energético, no contribuyen a la estabilización de la tarifa eléctrica.