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Según el Obispo de Chontales, Oscar René Sándigo, la presencia de las autoridades policiales y del Ejército ha llevado la tranquilidad entre los pobladores de El Almendro. (LA PRENSA/ M. GARCÍA )
Violencia rural por falta de justicia
Obispo Sándigo señala que debe haber respuesta a la población que exige seguridad
Elízabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni

La falta de “eficacia” en la aplicación de la justicia, es una de las principales causas de violencia en las comunidades rurales de Chontales y Río San Juan, advirtieron los miembros del clero de esa Diócesis, a una comisión de la Policía Nacional.

El problema del abigeato es el delito que con más frecuencia repercute en la vida de los pobladores de esas zonas, al cual las autoridades deben poner atención, aseguró el Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, monseñor Oscar René Sándigo.

La participación de las autoridades policiales en la reunión ordinaria del clero de Chontales, fue motivada por las denuncias que en los últimos días había efectuado monseñor Sándigo, sobre las vendettas familiares que mantienen en zozobra a los pobladores de El Almendro.

A criterio del Obispo de Chontales, el origen de los pleitos que terminaron en hechos sangrientos en El Almendro, fue el delito de abigeato.

“Detrás del abigeato viene igualmente el conflicto, cuando una persona se ha dado cuenta que le han robado y al no tener respuesta en la autoridad militar o en la autoridad judicial, puede tomar la justicia por sus propias manos y ya esto genera una cadena de conflictos, que puede ser peligroso”, advirtió el obispo Sándigo.

El religioso encuentra responsabilidades en la aplicación del Código Procesal Penal, que a su criterio “no está dando respuesta a las circunstancias, no sólo de esta zona, sino del país”.

“La mayoría de los sacerdotes expresó eso y de la misma manera hacían un llamado a las autoridades a que dieran una respuesta eficaz, porque había la inquietud de los sacerdotes que los procesos se quedan a medio camino, sea porque las autoridades se desinteresan del caso planteado o denunciado o porque cuando ya han capturado o han solucionado el problema, cuando llegan a manos de la Fiscalía, ésta no da paso y muchos de los delincuentes salen libres y siguen cometiendo sus fechorías”, expresó el religioso.

“Se han cambiado los roles, los papeles de funcionamiento y eso hace que la persona capturada, que luego se deja en libertad, si se comprueba después que es culpable del hecho, ya es demasiado tarde”, dijo Sándigo.

“La persona ya no se va a dejar coger de nuevo por las autoridades, ese cambio de funcionamiento es lo que está causando anarquía”, apuntó el Obispo de Chontales y Río San Juan.

La doctora Delia Rosales, secretaria ejecutiva del Ministerio Público, aunque dijo que prefería conocer los hechos de parte del representante de ese Ministerio en Chontales, comentó que existen casos que cuando son remitidos a juicio, los miembros del jurado por temor optan por dejar libres a los sospechosos.

“Pero ya sea porque los han amenazado o tienen miedo a represalias, todo eso también entra en juego, no sólo es el aspecto propio de lo que establece la norma. Sino cómo actuamos los operadores y cómo actúa la sociedad cuando le toca ser jurado”, dijo Rosales.

IMPOTENTES ANTE JURADOS

La secretaria ejecutiva de la Fiscalía indicó que hay muchos casos donde al momento del jurado corren el riesgo de que el caso se caiga. “Se nos han dado muchos casos que a la hora llegada, el jurado absuelve a las personas. Por muy fuerte que sea la acción del Ministerio Público, si el jurado lo absuelve te deja con las manos arriba, aunque vos les presentés las pruebas”, señaló la funcionaria de la Fiscalía.

Rosales mencionó como ejemplo que en el sector de Chinandega sucede con frecuencia con el caso de acusaciones de integrantes de pandillas.

Para hacer cambios al Código Procesal Penal, Rosales consideró que necesitan hacer un estudio bien profundo de los tipos penales, “porque no se puede meter en un bolsón, también se supone que (el jurado) es la máxima expresión de la justicia aplicada por el pueblo. Se supone, pero para eso tendríamos que tener educada a la población para que efectivamente aplique justicia. Hay muchos factores que inciden”.

El Obispo de Chontales agradeció a la Policía la pronta respuesta a sus denuncias, pero dijo que sería prudente que tanto esa institución como el Ejército realicen cambios de sus funcionarios después de un determinado tiempo, “para que se evite la tentación de poder caer en garras de los delincuentes”.

Dijo que tras la visita de la comisión policial a El Almendro, “la población misma está como más tranquila y está agradecida, según me comunicaban por teléfono. Y pues esa confianza que se está recuperando es uno de los primeros frutos, ojalá los frutos mayores vengan más adelante, y la gente pueda con tranquilidad, realizar su vida, su trabajo y salir al paso”, confió el sacerdote.

EN OCHO DÍAS UNA VERSIÓN

El inspector de la Policía, comisionado general Juan Báez, quien encabezó la delegación que investiga la situación presentada en El Almendro, dijo escuetamente: “Estamos trabajando en eso, para ver qué medidas se pueden tomar”.

Báez indicó que posiblemente en ocho días la directora de la institución, primera comisionada Aminta Granera, podrá contar con una información completa de la situación de El Almendro.

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