Dos mujeres hondureñas, que guardaban prisión en el penal de Puerto Cabezas, escaparon la madrugada de ayer, del hospital Nuevo Amanecer de Puerto Cabezas, adonde habían sido llevadas por problemas de salud.
Delina Méndez y Lucilina Méndez Flores, de 32 y 34 años, respectivamente, habían sido condenadas a prisión la semana pasada.
A comienzos de esta semana, ambas mujeres fueron trasladadadas al hospital.
Delina, con un embarazo de cinco mess, presentaba malestares, y Lucilina, tenía alta la tensión. Además de ellas, había otro tres reos internos en el hospital, y con ellos seis custodios que no se percataron de la fuga.
Las dos procesadas fueron capturadas el año pasado en una lancha jamaiquina con una carga de 500 gramos de marihuana, 15 mil dólares y una pesa de precisión electrónica. Viajaban junto a otros tres jamaiquinos, relató Juan Barrios, fiscal de la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Los jamaiquinos y las hondureñas fueron condenados entre 5 y 6 años de prisión por tráfico de estupefacientes y cumplían su condena en Bilwi.
De los cinco extranjeros enjuiciados en Bilwi, sólo quedan dos jamaiquinos debido a que Evert Evans logró escapar de las celdas de Bilwi.
El funcionario aseguró que se realizan las investigaciones correspondientes para determinar si hay o no infidelidad en la custodia de los policías que vigilaban a los reos en el hospital.
En el penal de Bilwi funciona también la Policía Nacional. En la actualidad, existen 102 reos, y la capacidad, según el capitán, Celestino Aguirre es de 100 reos. El presupuesto que se destina para los prisioneros en Puerto Cabezas, no sobrepasa los 10 córdobas diarios.