La actitud extraña de una niña de 7 años y la presencia de sangre en su ropa interior llevaron a sus padres a descubrir que la infante había sido violada. El supuesto abusador es un vecino de la víctima, quien declaró ante las autoridades policiales que es religioso e incapaz de cometer el delito.
El hecho ocurrió este miércoles 10 de enero, a las 4:00 p.m., en el barrio Francisco Salazar, en Managua.
El Ministerio Público acusó como autor del hecho a Pablo Emilio Díaz Gómez, de 46 años, quien compareció ante la Juez Octavo de Distrito de lo Penal de Audiencia, Karla García Zepeda, quien admitió la acusación y dictó prisión preventiva en contra del acusado.
La audiencia inicial del caso está programada para el lunes 22 de enero, cuando se decidirá si Díaz será remitido a juicio oral y público.
La acusación revela que la víctima se dirigía a la casa de una pariente, pero supuestamente le salió al paso el acusado, quien la cargó y la introdujo en su casa, aprovechando que la madre de él acababa de salir a un culto religioso.
Díaz es señalado de acariciar a la niña, desvestirla y supuestamente también manoseó las partes íntimas de la pequeña, lo cual provocó desgarro y sangrado en la víctima.
Una familiar de la niña tocó la puerta de la casa de Díaz, quien abrió y la niña salió corriendo del lugar. Luego relató el hecho a sus padres.