Un voraz incendio destruyó los almacenes de la empresa Cereales Supremo, propiedad del señor Róger Puhiera Gómez, el pasado domingo a las 9:00 p.m.
Unidades de bomberos se desplazaron al lugar donde apagaron las enormes llamas que amenazaron con quemar otros negocios.
En el lugar se encontraron maquinarias para procesar cereal, que fueron consumidas por las llamas al igual que hornos, papelería, soldadores, aires acondicionados, máquinas de secado y lavado. Las pérdidas se calculan en más de 750 mil córdobas.
MERCADO CERRADO FACILITÓ COMBATE DE LLAMAS
La hora en la que ocurrió el siniestro permitió a los bomberos accionar con rapidez, porque no habían comerciantes, ni curiosos o vehículos que obstruyeran las vías, informó el comandante Iván Tijerino, de la Dirección General de Bomberos.
“Utilizamos dos carros de combate contraincendios, apoyados por policías y miembros de Cruz Roja, así como una unidad de Unión Fenosa, trabajamos con 40 miembros para controlar el fuego”, dijo Tijerino.
Agregó que en el Mercado Oriental existen únicamente 31 hidrantes, de los cuales 20 están distribuidos en zonas inaccesibles, por lo que se está negociando con Commema para ubicarlos en lugares de más fácil acceso.
Hasta en horas de la tarde de ayer se presumía que el fuego se produjo por un cortocircuito en el techo del negocio, donde pasa un cable de alta tensión, del cual están pegadas más de 12 líneas del tendido eléctrico, lo que probablemente haya producido un recalentamiento en el cableado.
BOMBEROS RECLAMAN MÁS RECURSOS AL GOBIERNO
A pesar que las condiciones en las que se encuentra la Dirección General de Bomberos son paupérrimas, aún se cumple con el trabajo a diario y en cualquier parte del país, dijo Tijerino.
“Trabajamos con las uñas, pero garantizamos el trabajo, creo que el Gobierno debe darnos el lugar que nos merecemos y apoyarnos con nuevos medios y sobre todo con el combustible”, expresó Tijerino.