Para el magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Manuel Martínez, el ex presidente y reo Arnoldo Alemán no requiere de permiso de ninguna autoridad judicial para movilizarse a donde le plazca.
“No necesita porque él está en régimen de convivencia familiar, que es una figura un poco compleja de entender, no significa que el individuo no haya sido condenado, sino que tiene derecho a andar pagando la pena libremente dentro del departamento de Managua. Eso, en vez de estar en una celda está en el departamento de Managua”, dijo Martínez.
La presencia de Alemán el pasado 10 de enero entre los invitados del presidente Daniel Ortega Saavedra, durante el acto de toma de posesión en la Plaza de los No Alineados (Noal), en el Olof Palme, sorprendió a la ciudadanía, pero Martínez considera que el régimen de convivencia familiar “es novedoso en el sistema nuestro y la connotación política que tiene la persona esa, pero hay muchos que disfrutan del régimen de convivencia familiar”.
El presidente del Poder Judicial recordó que ha habido casos como el del ex jefe policial Róger Ramírez Torres, que gozó del beneficio del régimen de convivencia familiar cuando éste estuvo encarcelado, “ por la misma razón de enfermedad, inclusive se le conmutó la pena”.
EN DEFENSA DE ALEMÁN
De paso aprovechó para decir que el caso de Ramírez era un caso más grave. “No le veo diferencia, todos somos iguales ante la ley, aquel señor atentó contra la patria, vendió armas y traficó con drogas el señor Ramírez y si las condiciones de salud la ley lo considera tiene que proceder”, sostuvo Martínez.
Y de paso justificó que la aparición de Alemán en un acto público “es más protocolario que jurídico, el dueño de la fiesta invita a su fiesta a quienes cree que deben de estar”.
Martínez insistió que al tiempo que Alemán puede asistir a un oficio religioso puede hacerlo a cualquier otro sitio público.
“El doctor Alemán tiene libertad de movilizarse en la ciudad de Managua, en todo el departamento de Managua, en todo, con tal que no beba licor, ni participe en juegos, ni haga escándalo, él puede estar en cualquier parte, lo mismo que puede ir a la misa”.
El 7 de diciembre del 2003 la Juez del Distrito Primero del Crimen, Juana Méndez, impuso a Alemán una pena de 20 años, dictada a través de una sentencia interlocutoria, por los delitos de lavado de dinero y/o activos provenientes de actividades ilícitas, fraude, malversación de caudales públicos, peculado, asociación e instigación para delinquir y delito electoral.
Sin embargo, dicha sentencia fue apelada por la defensa de Alemán, lo que condiciona que la misma no sea firme ni definitiva mientras esté en manos del Tribunal de Apelaciones. En julio del 2005 le fue otorgado el régimen de convivencia familiar por padecer enfermedades crónicas.
El pasado 12 de enero Alemán ofreció una conferencia, durante la cual aclaró que está a la espera de una resolución definitiva sobre las acusaciones en su contra.