El nuevo presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció hoy que promoverá "reformas profundas" a la Constitución para cambiar el régimen institucional que rige en Nicaragua .
"Yo lo que voy a promover es la democracia directa, es decir que el pueblo ejerza el poder y para eso tenemos un planteamiento: hacer un cambio profundo en el régimen de instituciones en nuestro paÍs", declaró Ortega a un canal local de televisión.
"Nuestra idea es esa: reformas profundas, reformas constitucionales", recalcó.
Ortega, un ex guerrillero sandinista que ya gobernó Nicaragua, primero como coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción (1979-1984), y luego como jefe de Estado (1985-1990), inició el 10 de enero un nuevo mandato de cinco años.
El Líder sandinista evitó comentar si esas "reformas profundas", que enviará "en su momento", incluye la reelección presidencial. La Constitución nicaragüense prohíbe la reelección presidencial sucesiva.
TRABAJO EN EQUIPO
Explicó que esas reformas harán que sus ministros trabajen en "equipos" con representantes de diferentes sectores de la sociedad civil nicaragüense "para que se escuche la voz del pueblo".
Sobre la adhesión de Nicaragua a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) que impulsa el jefe de Estado de Venezuela, Hugo Chávez, ante el rea de Libre Comercio para las Américas (ALCA), el líder sandinista comentó que esa iniciativa "está dentro de otro concepto totalmente diferente al que tiene que ver con los tratados de libre comercio como el que se firmó con EEUU".
Agregó que el ALBA "está en el concepto de la solidaridad y del intercambio y el comercio justo", distinto a acuerdos comerciales.
Al ser preguntado que si el ALBA, al ser impulsado por Chávez, puede perjudicar sus relaciones con EEUU, Ortega dijo que no veía "ninguna razón".
"Pienso que es soberanía de cada país tomar acuerdos con quien considere pertinente", enfatizó.
Ortega, antiguo adversario de Washington, aseguró además que continuará la lucha contra la corrupción emprendida por su antecesor Enrique Bolaños.
Asimismo, el presidente nicaragüense aseguró que no relegará al vicepresidente Jaime Morales Carazo, el liberal disidente y jefe de la ex "Contrarrevolución" que combatió con las armas al régimen sandinista en los años 80.
"Él (Morales Carazo) tiene sus funciones bien definidas en lo que es la gestión a favor de la cooperación externa, las relaciones con el sector financiero, y aporta mucho en el tema del medio ambiente", anotó.
Anunció que Morales Carazo presentará una propuesta "acabada" del proyecto hidroeléctrico Copalar, un vieja iniciativa nacida durante el régimen somocista de los años sesenta, que generaría hasta 900 megavatios de energía.