Si usted conoce o ha escuchado alguna vez los temas Por un Chingastito, La Princesita o Mi Familia Real, entonces ya conoce a Danilo Norori, el hombre que además de haber escrito e interpretado esas canciones, ha formado parte de cada una de las historias que en ellas se cuentan.
Y es que Danilo habla en todas sus canciones de alguna etapa de su vida o de la historia de alguien que conoce o conoció, que en la mayoría de los casos se relacionan con problemas de adicción.
Hace pocas semanas el intérprete finalizó la grabación de su segundo disco, Amanece en la Ciudad, que está compuesto por 12 nuevas historias que Norori quiere dar a conocer para ayudar a combatir problemas de adicción en jóvenes y adultos.
LA ADICCIÓN QUE FUE SUPERADA POR LA MÚSICA
Hace diez años, Norori estaba sumergido en la drogadicción. Según cuenta, llegó hasta a vender su guitarra para consumir droga, pero al entrar en rehabilitación, después de varias recaídas, decidió de una vez por todas dejar la adicción y usar la música como un instrumento para encaminar a otras personas a salir de ese problema a través de la Cantarapia.
Lo único que lo limita a difundir su nueva producción es la reproducción del álbum. Él está en busca de apoyo para lanzar, como mínimo, unas 500 copias del disco.
Mientras, el cantautor continúa dando terapias a personas con problemas de adicción en la Clínica Integral Nueva Vida.