A la entrada de la finca Santa María de Ostuma, sobre la ruta entre Matagalpa y Jinotega, dos rótulos llaman la atención a los viajeros. Son advertencias que los dueños de esa propiedad hacen a un empresario que compró 55 manzanas de terrenos a una familia de la zona, señalada de adueñarse ilegalmente de una parte de las tierras.
El dueño de Santa María de Ostuma, Jorge Salazar Cardenal, explica que las advertencias de los letreros se deben a que “hemos tenido problemas con campesinos que han sido de la zona; pero eso es una cosa, lidiar con los campesinos, y otra cosa es lidiar con empresarios fuertes que se quieren aprovechar de la situación que hay para comprarles con títulos falsos a personas de escasos recursos y aprovecharse de ellos”.
Las advertencias están dirigidas a Carlos Molina Oliú, quien a través del abogado Adolfo Bermúdez reaccionó interponiendo una querella contra Salazar Cardenal por el presunto delito de injurias.
El caso será ventilado en el Juzgado Segundo Local Penal de Matagalpa, donde la audiencia inicial que estaba prevista a realizarse el martes 9 de enero fue reprogramada para el 24 del mismo mes.
“La querella es específica: por los rótulos que puso este señor (Salazar) en la entrada de Santa María de Ostuma”, expresó Bermúdez, interpretando que el mensaje de los letreros “establece una supuesta participación de mi representado, Carlos Molina, en cuestiones de tomas de tierras o de comprar tierras en litigio”.
Mientras tanto, Salazar Cardenal explicó que la finca, cuya extensión original era de 920 manzanas, pertenece a su familia desde hace varias décadas, pero fue intervenida por el Gobierno sandinista en los años ochenta y unas 320 manzanas de la propiedad fueron afectadas por la Reforma Agraria, por lo cual, miembros de una familia de apellido Lanzas adquirieron 120 manzanas y otras familias organizaron una cooperativa y tomaron 200 manzanas.
El resto de la finca le fue entregada a la familia Salazar Cardenal durante la administración de la señora Violeta Barrios de Chamorro.
Las familias beneficiadas por la Reforma Agraria trascendieron los linderos afectando la parte que corresponde a Salazar Cardenal y éste promovió un juicio de deslinde y amojonamiento, cuya resolución judicial aún está pendiente.
Según una escritura con fecha 15 de octubre de 2005, Molina Oliú compró un lote de 55 manzanas de tierra a miembros de una familia de apellido Úbeda, pero Salazar Cardenal dice que ese lote está dentro de Santa María de Ostuma y que además forma parte de la Reserva Natural Cerro El Arenal.
En tanto, el abogado Bermúdez aseguró que “si revisan en todos los juzgados, no hay un solo litigio en contra de mi cliente y tampoco ha existido una litis entre este señor Salazar y el ingeniero Molina Oliú, por lo tanto, eso (rótulos) afecta directamente la honorabilidad de mi representado”.